El nuevo líder de la OTAN asegura que las amenazas no son rivales para la Alianza
En una ceremonia de cambio de mando celebrada este viernes en Mons, Bélgica, el General Alexus Grynkewich asumió oficialmente el cargo de Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR), en un momento en que las amenazas a la seguridad euroatlántica se vuelven cada vez más complejas y entrelazadas.

Sin embargo, en sus primeras declaraciones, Grynkewich afirmó que, pese a la magnitud de estos retos, «no son rivales» para la unidad y determinación de la OTAN.
El militar estadounidense, nombrado por el presidente Donald Trump y confirmado por el Senado, subrayó que «son tiempos de consecuencias», pero también resaltó la fortaleza de la Alianza. «Los retos a los que nos enfrentamos están cada vez más interconectados, pero la unidad, la determinación y el propósito compartido que veo dentro de la OTAN nos hacen fuertes frente a cualquier adversario», declaró Grynkewich.
El nuevo comandante expresó su compromiso de mantener el impulso en la transformación de las operaciones de mando, continuando con la labor de su predecesor, el general Christopher Cavoli. «Estamos preparados para defender nuestras naciones y seguimos trabajando para mejorar nuestras capacidades», afirmó.
El cargo de SACEUR, que siempre ha sido ocupado por un general militar de Estados Unidos, tiene una duración variable, de uno a ocho años, y es responsable de la planificación y ejecución de todas las operaciones de la OTAN, así como de recomendar acciones en caso de agresión a algún Estado miembro.
En sus palabras, Cavoli describió a Grynkewich como «el oficial que necesitamos aquí, ahora», destacando que su liderazgo será clave para encarar un futuro que, aunque impredecible y peligroso, se basa en la defensa colectiva. «Sabemos que ese futuro nos desafiará a elevarnos a nuevas alturas como alianza», afirmó.
Incremento en el gasto en defensa y la amenaza rusa
En el ámbito estratégico, la OTAN ha acordado recientemente incrementar significativamente su gasto en defensa, estableciendo un nuevo objetivo del 5% del PIB para los países miembros, en comparación con el 2% previo. Este porcentaje se divide en un 3,5% destinado a gastos básicos y un 1,5% dedicado a inversiones en infraestructuras, ciberseguridad y otros ámbitos.
Los líderes aliados consideran a Rusia como una «amenaza a largo plazo» para la seguridad del bloque. La invasión a Ucrania iniciada en 2022 ha intensificado la percepción de riesgo, con la creencia de que Rusia podría atacar a un aliado europeo antes de que finalice la década.
Este aumento en el gasto y en capacidades refleja la voluntad de la OTAN de fortalecer su defensa colectiva en un contexto de creciente tensión internacional. Sin embargo, la relación con Estados Unidos, principal contribuyente y encargado del cargo de SACEUR, presenta matices: el gobierno del expresidente Trump había cuestionado los niveles de inversión de los aliados y, en un giro, Washington ha anunciado una posible retirada de tropas y equipos a finales de verano, lo que ha generado incertidumbre sobre el compromiso a largo plazo con la alianza.
Un cargo con historia
El General Grynkewich es el 21º SACEUR desde la creación del cargo en 1951, que fue ocupado inicialmente por figuras como Dwight D. Eisenhower, quien más tarde sería presidente de Estados Unidos. La responsabilidad de este puesto es crucial para la coordinación y ejecución de las operaciones militares de la OTAN, en un contexto donde la unidad y la preparación son fundamentales para enfrentar las amenazas del siglo XXI.
Con estas palabras, Grynkewich reafirmó el compromiso de la Alianza de seguir fortaleciendo sus capacidades y mantener la defensa colectiva como su principal prioridad en un escenario internacional cada vez más desafiante.
