Ruidazo nacional contra Milei de trabajadores del Garrahan y universidades públicas
El mensaje es claro: salud pública y universidad pública aparecen unidas en una misma causa. El desafío para el Gobierno será interpretar si estas expresiones son meras manifestaciones aisladas o el preludio de una articulación social más amplia capaz de erosionar aún más su legitimidad política.

El malestar social contra el plan de ajuste del presidente Javier Milei sumará este viernes una nueva expresión de protesta. Trabajadores del Hospital Garrahan y de las universidades públicas convocaron a un ruidazo nacional desde las 20, que tendrá como epicentro el propio centro pediátrico —en paro por 24 horas— y se replicará en universidades, esquinas y plazas de todo el país.
La medida se enmarca en el rechazo a los recientes vetos presidenciales a dos leyes clave: la Ley de Emergencia en Pediatría y la Ley de Financiamiento Universitario. Esas decisiones, que se suman a otros vetos a normas que buscaban dar alivio a jubilados y personas con discapacidad, profundizaron la percepción de que Milei gobierna de espaldas al Congreso y con una lógica de ajuste que golpea directamente a los sectores más vulnerables.
Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos del Garrahan (APyT), junto con la Junta Interna de ATE y personal autoconvocado, calificaron los vetos como “aberrantes y mentirosos”. La secretaria general de la APyT, Norma Lezana, fue contundente: “El pueblo ya lo vetó en las urnas el pasado domingo, y ahora con estos atropellos contra la salud y la universidad pública lo único que hace es provocar la reacción de trabajadores y de todo un pueblo”.
El ruidazo no solo tiene una dimensión sindical y sectorial, sino también política: llega tras la debacle electoral del oficialismo en las elecciones bonaerenses y en la antesala de las legislativas del 26 de octubre, donde Milei enfrenta un escenario adverso. En ese contexto, la protesta se proyecta como un canal para transformar el malestar en acción colectiva.
