Revés judicial para Hayden Davis: la justicia de EE.UU. mantiene congelados USD 110 millones
La trama en torno a Hayden Davis, el creador de la criptomoneda $LIBRA, sumó un nuevo capítulo judicial que complica aún más su situación y proyecta sombras sobre vínculos políticos en la Argentina.

La jueza Jennifer Rochon, del Distrito Sur de Nueva York, rechazó el pedido del empresario para descongelar casi 110 millones de dólares distribuidos en dos cuentas, y pospuso cualquier decisión hasta la audiencia prevista para el 19 de agosto.
La magistrada también desestimó otro planteo clave de la defensa: la eliminación de nuevas pruebas presentadas por los damnificados. “Se considerará cualquier prueba que sea relevante”, advirtió Rochon, dejando en claro que el proceso judicial se amplía y que el cerco legal sobre Davis se endurece.
El empresario estadounidense enfrenta acusaciones por liderar un esquema fraudulento que, según los demandantes, habría tenido como punto de apoyo una legitimación política insólita: menciones públicas del presidente argentino Javier Milei a través de la red social X. Aunque en la justicia norteamericana Milei no figura como imputado, su nombre aparece en presentaciones judiciales que, además, señalan a su hermana Karina como presunta facilitadora del vínculo entre Davis y el mandatario, al autorizar encuentros en la Casa Rosada.
Este detalle no es menor. En un contexto de desregulación discursiva y de exaltación de proyectos “libertarios” en los mercados, la cercanía simbólica entre el creador de $LIBRA y el gobierno argentino puede leerse como un caso testigo del riesgo que implica la falta de filtros institucionales frente a actores que prometen innovación financiera, pero terminan en el radar judicial por fraude.
La polémica se intensifica con la difusión de nuevos videos publicados por La Nación, que muestran la gira de Davis por Argentina en noviembre pasado. En esas imágenes, el empresario celebra en el Four Seasons porteño, visita Vaca Muerta en Neuquén y recorre Salta y Tierra del Fuego con un objetivo declarado: “tokenizar la Argentina”. Aquella narrativa de modernización hoy contrasta con el congelamiento de fondos y la acusación por estafa.
El caso Davis no es solo un problema judicial en Nueva York: es un síntoma del vacío regulatorio global frente a proyectos cripto y del impacto político que generan las apuestas ideológicas sin control. El 19 de agosto será clave, pero el desenlace ya tiene una certeza: la promesa de “libertad financiera” de $LIBRA hoy está atada, y más que nunca, bajo la lupa de la justicia.
