Rebrote inflacionario en CABA: los precios retoman impulso en marzo y evidencian presiones sectoriales
La inflación núcleo se ubicó en 2,7%, lo que sugiere que, más allá de factores puntuales, persisten componentes estructurales que sostienen la dinámica inflacionaria en niveles relativamente elevados.

La dinámica de precios en la Ciudad de Buenos Aires mostró una nueva aceleración en marzo, al registrar un aumento del 3%, por encima del 2,6% observado en febrero, según datos oficiales del Instituto de Estadística y Censos porteño.
El dato confirma una interrupción en la desaceleración previa y refleja la persistencia de tensiones en componentes clave del índice.
Con este resultado, la inflación acumulada en el primer trimestre de 2026 alcanzó el 8,9%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,1%, consolidando un escenario de inflación aún elevada, aunque con cierta moderación respecto de períodos anteriores.
El comportamiento del índice estuvo fuertemente influido por aumentos en rubros regulados y estacionales vinculados al inicio del ciclo lectivo y a ajustes en precios energéticos. Educación lideró las subas con un incremento del 8,6%, impulsado por actualizaciones en cuotas de colegios privados y el encarecimiento de insumos escolares, factores típicos de esta época del año pero con impacto significativo en el nivel general.
En paralelo, el rubro transporte avanzó un 6%, traccionado por subas en combustibles y en las tarifas del transporte público, lo que evidencia la incidencia de decisiones tarifarias en la evolución del índice. También se destacaron los aumentos en vivienda y servicios básicos (3,2%), donde confluyeron ajustes en alquileres, expensas y tarifas de servicios como electricidad y agua.
Por su parte, los alimentos y bebidas crecieron 2,6%, con una marcada incidencia de carnes y derivados, aunque este incremento fue parcialmente compensado por bajas en productos estacionales como frutas y verduras, lo que contribuyó a moderar el impacto del rubro en el nivel general.
Desde una perspectiva más amplia, los servicios (3,1%) continuaron mostrando una mayor inercia que los bienes (2,8%), mientras que los precios regulados avanzaron un 6,5%, consolidándose como uno de los principales motores de la inflación mensual. En contraste, los precios estacionales registraron una caída del 4,5%, asociada a la baja en turismo y alojamiento tras la temporada alta.
