Quebró ARSA, histórica productora de yogures y flanes, y 400 trabajadores quedan sin empleo
Con su cierre, no solo se pierde capacidad productiva, sino también un legado histórico dentro de la industria láctea nacional.

La Justicia declaró la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la firma que elaboraba yogures y postres bajo licencia de SanCor Cooperativas Unidas Ltda., tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril de 2024.
La medida implica el cierre definitivo de sus plantas en Arenaza (Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba), dejando a 400 empleados sin trabajo y profundizando la crisis en el sector lácteo.
ARSA, creada en 2016 para adquirir la división de productos refrigerados de SanCor por unos 100 millones de dólares, había sido gestionada desde 2019 por inversores vinculados a Grupo Vicentin y el fondo BAF Capital, con promesas de modernización de la línea de yogures y postres. Hace dos años y medio, la administración fue transferida a la venezolana Maralac S.A., que también opera La Suipachense, pero la situación financiera continuó deteriorándose.
El fallo judicial, emitido por el juez Federico Güerri del Juzgado Comercial N.º 29, Secretaría 58, ordena la liquidación completa de la compañía, con inhibición de bienes y embargo de fondos. Durante el proceso se barajaron posibles compradores —como Inverlat, Havanna, o los grupos Werthein y CarVal— pero ninguna negociación se concretó.
La quiebra afecta de manera directa a 400 trabajadores, muchos con más de 30 años en la ex SanCor, lo que incrementa el impacto social en comunidades históricamente ligadas a la industria láctea, como Lincoln, Arenaza y Sunchales. La empresa justificó el cierre por el contexto económico nacional: caída del consumo, inflación elevada, aumento del precio de la leche cruda, devaluaciones y políticas de control de precios implementadas desde 2023.
Analistas del sector, sin embargo, señalan que factores internos —como problemas de gestión, desequilibrios en la cadena de pagos y sobreoferta de leche— contribuyeron al colapso. Además, cuestionan posibles irregularidades en el proceso concursal que dificultaron la concreción de una venta que pudiera salvar la operación.
ARSA era responsable de algunas de las marcas más reconocidas de SanCor, como yogures Yogs y Primeros Sabores, y postres flanes Shimy, Sancorito, Sublime y Vida, productos que durante décadas integraron la mesa de muchas familias argentinas.
