Que planea dar Rusia en su guerra híbrida en Moldavia
Aunque los moldavos que acudieron a las urnas el domingo optaron por el futuro de su país en la UE por un estrecho margen, el Kremlin (que desde hace tiempo aspira a situar al país del este de Europa bajo su esfera de influencia) apenas se ha inmutado.

En todo caso, las autoridades moldavas se han mostrado inflexibles en sus afirmaciones de que Rusia y las fuerzas prorrusas han realizado múltiples intentos de influir en los resultados de la votación y, en consecuencia, desestabilizarla.
El director del Servicio de Inteligencia y Seguridad de Moldavia informó la semana pasada de que las autoridades moldavas habían descubierto que instructores extranjeros afiliados al Grupo Wagner habían entrenado a un grupo de unos 100 jóvenes moldavos prorrusos en «campamentos de guerrilla» en Serbia y Bosnia-Herzegovina.
«El programa de entrenamiento incluía, entre otras cosas, tácticas para desafiar a las fuerzas del orden, el uso de armas y objetos para causar lesiones no letales», declaró Alexandru Musteata en una rueda de prensa el pasado jueves.
También recibieron formación en «fabricación y uso de artefactos incendiarios y artefactos explosivos mejorados, y manejo de drones con aditamentos especiales explosivos o incendiarios», añadió.
El ‘think tank’ estadounidense Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) también informó de que, según la Policía moldava, más de 300 moldavos aprendieron tácticas de protesta en un campo de entrenamiento cerca de Moscú y que la organización sin ánimo de lucro Eurasia, del político afín al Kremlin Ilan Shor, financió la formación.
La cuenta atrás hacia la segunda vuelta presidencial podría verse enturbiada por injerencias rusas
Las autoridades del Kremlin podrían planear prender la mecha de las protestas en los próximos diez días, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, según ‘ISW’.
En la jornada del domingo se celebraron en paralelo el referéndum sobre la adhesión a la UE, en el que la opción proeuropea se impuso por un margen más estrecho del esperado por sus principales valedores, y la primera vuelta de los comicios presidenciales, en la que la actual mandataria quedó por delante frente al candidato prorruso con el que competirá en segunda ronda.
Christina Harward, investigadora sobre Rusia en el ISW, declaró a ‘Euronews’ que Rusia pretende seguir intentando desestabilizar la sociedad moldava. «Vimos indicadores de que Rusia estaba intentando lanzar protestas en Moldavia, y convertir esas protestas en violentas. Es posible que Moscú siga intentando utilizar a sus apoderados para fomentar protestas violentas en Moldavia en las próximas semanas», afirmó Harward.
«Es muy probable que el Kremlin utilice a grupos afines en Moldavia durante las próximas dos semanas para intentar influir en la segunda vuelta de las elecciones. Moscú tampoco va a aceptar fácilmente los resultados del referéndum, y el Kremlin ya ha empezado a afirmar que la votación no fue libre y justa», explicó.
Funcionarios del Kremlin ya han afirmado que las autoridades moldavas falsificaron los resultados de las elecciones y del referéndum. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, afirmó que las autoridades moldavas utilizaron métodos «totalitarios» durante la campaña electoral y que el número de votos a favor del referéndum comenzó a aumentar «inexplicablemente» durante las últimas fases del conteo.
Zakharova también afirmó que Occidente está intentando convertir a Moldavia en un «apéndice rusófobo de la OTAN privado de soberanía». Harward, del ISW, afirma que para Moscú todo esto es normal. «También estamos viendo ya a muchos blogueros especializados rusos (incluidos algunos directamente afiliados al Kremlin) haciendo acusaciones similares».
«En general, los resultados de las elecciones y el referéndum no van a disuadir a Moscú de seguir persiguiendo su objetivo de recuperar influencia sobre Moldavia. Podemos esperar que el Kremlin siga intentando impedir la adhesión de Moldavia a la UE en los próximos años».
