3 de julio de 2026

¿Qué hay detrás del Martes 13, el mito de la mala suerte?

“Ni te cases ni te embarques”. Es un refrán muy conocido en el mundo de habla hispana, pero, ¿Cuál es el origen del miedo a los martes o viernes que caen en este número? Una superstición muy arraigada en países como el nuestro que algunos creen, que otros no tanto y que muchos, simplemente ignoran.

El origen de esta superstición tiene muchas referencias que se remontan a los mitos de la antigüedad, a las religiones abrahámicas y también a algunas coincidencias históricas.

El número 13 de por sí ha tenido connotaciones negativas en muchas culturas, principalmente vinculadas con la religión. En la Cábala judía son 13 los espíritus malignos; la cifra se asocia también al carnero, la víctima que Abraham debía sacrificar a Dios, y es por lo tanto un número de la muerte.

El cristianismo tiene tres malos augurios al respecto: trece eran los participantes en la Última Cena, se cree que Jesús fue crucificado en un viernes 13 y finalmente, cuando se escribió el Libro del Apocalipsis, el Anticristo aparece en el decimotercer capítulo.

Incluso en la mitología vikinga encontramos una referencia a la calamidad del número 13, ya que se asociaba a Loki, un dios traicionero y caótico, por lo que esta cifra se consideraba poco fiable.

Entonces ¿Por qué específicamente un martes o un viernes? Pues bien, la asociación del martes 13 con la desgracia tiene origen en la divinidad romana que da nombre a este día: Marte, el señor de la guerra.

Los romanos se tomaban muy en serio la influencia de los dioses en su vida cotidiana, por lo que uno violento y causante de conflictos como el señor de la guerra, no era el más indicado para presidir bodas, negocios u otros eventos que requirieran buenos augurios.

La combinación del martes y el trece como una fecha de mala suerte surgió luego de la fusión entre la tradición romana de sus deidades y la creciente influencia cristiana. También se ha asociado la fecha con la caída de Constantinopla en manos del imperio otomano, en 1453, pero fue descartada esta creencia por errónea, ya que el asalto final tuvo lugar el 29 de mayo.

Por su parte, un viernes 13, según la tradición, fue crucificado Jesús. A este episodio se suma uno que efectivamente aconteció un 13 de octubre de 1307, el inicio de la persecución contra la orden de los caballeros templarios, y que propició su destrucción.

El miedo al Viernes 13, es una creencia más arraigada en países europeos que en Latinoamérica, principalmente por su influencia cultural. Mientras que el martes 13 es más específico de los países hispanohablantes.

Por otra parte, ¿Hay algún día que no sea de mala suerte? El 13 no es ni mucho menos el único día que carga con el estigma de la mala suerte pero esa es historia para contar en otro momento. Martes 13, ni que cases ni te embarques.

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