26 de agosto de 2026

Peabody entra en concurso preventivo y reaviva el debate sobre importaciones y límites del modelo industrial

Más allá de las explicaciones coyunturales, la situación de la firma refleja un dilema estructural de la economía argentina: cómo equilibrar apertura, consumo y producción nacional sin que cada cambio de ciclo termine dejando nuevas empresas al borde del colapso.

En un contexto de caída del consumo y mayor apertura comercial, la marca de electrodomésticos Peabody formalizó su ingreso en concurso preventivo, exponiendo una vez más la fragilidad del sector industrial argentino frente a la competencia externa y a sus propias debilidades estructurales.

La presentación judicial fue realizada por Goldmund S.A., firma responsable de la fabricación y comercialización de los productos Peabody. El expediente tramita bajo la carátula “Goldmund S.A. s/ Concurso Preventivo” en el Juzgado Comercial 21 – Secretaría N° 41, dentro de la órbita de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial. Desde la empresa admitieron que se trata de un “proceso largo” y evitaron profundizar en detalles.

En una carta enviada el 2 de marzo a clientes y proveedores, la compañía describió la decisión como parte de una estrategia de “reestructuración de pasivos” orientada a ordenar compromisos y sostener la continuidad operativa. El mensaje buscó transmitir normalidad y compromiso comercial, aunque el recurso al concurso preventivo deja en evidencia un cuadro financiero comprometido.

Si bien la firma no explicitó oficialmente las causas, su dueño, Dante Choi, venía advirtiendo desde fines de 2024 sobre el impacto de lo que definió como una “avalancha de importaciones”. En declaraciones al podcast La Fábrica Podcast, cuestionó la falta de controles y denunció prácticas irregulares en el ingreso de productos del exterior, señalando una competencia que consideró desleal.

El caso se inscribe en una crisis más amplia del sector de electrodomésticos, donde también trascendieron dificultades en compañías como Mabe y Electrolux, con ajustes de personal, suspensiones y cierres de plantas. Sin embargo, atribuir la situación exclusivamente al incremento de importaciones podría simplificar un escenario más complejo, atravesado por la contracción del poder adquisitivo, el encarecimiento del crédito y problemas históricos de competitividad.

La trayectoria de Goldmund revela, además, las tensiones del propio modelo de negocios. La empresa nació importando heladeras tras la crisis de 2001 y, luego de adquirir la marca Peabody en 2004, combinó progresivamente producción nacional con un esquema mixto de importación —principalmente desde Asia— bajo marca propia. Desde 2010 desarrolló líneas fabricadas en la provincia de Buenos Aires e incluso expandió exportaciones a países limítrofes y otros mercados.

Ese esquema híbrido, que durante años permitió crecimiento y posicionamiento, hoy aparece tensionado por el nuevo escenario macroeconómico. La apertura comercial expone a las empresas locales a precios internacionales más competitivos, pero también deja al descubierto limitaciones en escala, costos logísticos, presión tributaria y financiamiento.

La entrada en concurso preventivo no implica el cierre inmediato, sino un intento por reordenar deudas y ganar tiempo. No obstante, el caso Peabody vuelve a plantear una discusión de fondo: ¿la crisis actual responde principalmente a una competencia externa sin regulación suficiente o a la falta de una estrategia industrial sostenible que permita a las empresas argentinas competir en igualdad de condiciones?

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