Universidades: los gremios retoman el paro y vuelven a poner en agenda la crisis salarial y presupuestaria
El Frente Sindical Universitario confirmó un paro nacional de 48 horas para este jueves 27 y viernes 28 de agosto, en reclamo por una recomposición de los salarios docentes y nodocentes y por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

La medida expone nuevamente el conflicto que atraviesa al sistema universitario. A casi un año de la sanción y promulgación de la norma, el Gobierno de Javier Milei continúa sin instrumentar plenamente las transferencias previstas para garantizar el funcionamiento de las universidades, las becas y los salarios de sus trabajadores.
El escenario adquiere mayor tensión porque, según los gremios, tampoco hubo avances sustanciales pese a las intervenciones judiciales. Una medida cautelar promovida por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) había obligado al Estado a atender los compromisos establecidos por la ley, pero la falta de respuestas mantiene abierto el enfrentamiento entre las universidades y el Gobierno.
La decisión sindical llega después de un intento de diálogo que no logró destrabar el conflicto. Tras la audiencia de conciliación ante el juez Cormick y una reunión entre el Frente Sindical Universitario, el CIN y la Federación Universitaria Argentina (FUA), los gremios consideraron insuficientes los resultados y resolvieron retomar las medidas de fuerza.
La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) ratificó el paro de 48 horas, acompañado por acciones de visibilización y protesta. La medida también fue respaldada por las organizaciones docentes CONADU, CONADU Histórica y FEDUN.
Desde FATUN convocaron a los sindicatos nodocentes de todo el país a coordinar las acciones junto con las comunidades de cada universidad, bajo una consigna que busca reforzar la unidad del sector: «Unidad, Solidaridad y Organización».
Un conflicto que se proyecta sobre el Presupuesto 2027
La disputa salarial y presupuestaria no aparece aislada, sino en la antesala de una nueva discusión sobre los recursos destinados a la educación superior. Los rectores y rectoras de las universidades nacionales se reunirán el 2 y 3 de septiembre para comenzar a definir el Presupuesto Universitario 2027.
En ese contexto, el paro funciona también como una señal política: los gremios buscan evitar que una nueva discusión presupuestaria avance sin resolver los reclamos acumulados durante el último año.
El conflicto, por lo tanto, excede la discusión puntual por los salarios. La falta de actualización de los ingresos y las dificultades presupuestarias plantean un interrogante más amplio sobre la capacidad de las universidades para sostener su funcionamiento y garantizar sus actividades académicas. La nueva huelga vuelve a colocar esa tensión en el centro de la escena y anticipa una discusión que podría profundizarse durante el debate del próximo presupuesto nacional.
