Pablo Toviggino a Guillermo Francos: «Ocupate de los gobernadores que me parece que te borraron de su agenda»
El conflicto, que tiene como trasfondo la discusión sobre el regreso del público visitante y el avance de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), se convirtió en un nuevo frente de tensión entre el fútbol y la política.

El enfrentamiento entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el Gobierno Nacional sumó un nuevo capítulo este fin de semana con un fuerte cruce verbal entre el secretario ejecutivo de la AFA, Pablo Toviggino, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
La chispa que encendió el conflicto fue una declaración de Francos cuestionando la decisión de permitir el ingreso de público visitante en algunos estadios. El funcionario sostuvo que se trata de una «decisión política» por parte de la AFA, lo que no cayó bien en la calle Viamonte. La respuesta no tardó en llegar: Toviggino utilizó su cuenta en la red social X para lanzar una catarata de críticas contra Francos, en un tono personal y con un final directamente provocador.
“Te equivocás”, comenzó el dirigente, en defensa de la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia, y continuó con una enumeración de los logros deportivos de la Selección Argentina bajo la gestión actual: una Copa América, una Finalissima y el Mundial de Qatar. Pero el punto más controvertido de su mensaje llegó en la última línea, cuando escribió: “Te deseo un muy feliz y triste final, ¡pronto! Ocupate de los gobernadores que me parece que te borraron de su agenda y dejá que del fútbol argentino nos ocupamos nosotros”.
El comentario, que roza el deseo de un colapso del gobierno de Javier Milei, fue leído como una declaración de guerra por parte de uno de los actores más importantes del fútbol argentino. Toviggino, conocido por su estilo confrontativo y su hiperactividad en redes sociales, volvió a asumir el rol de defensor público de la AFA ante cualquier crítica externa, incluso si proviene del más alto nivel político.
Este cruce no es aislado. Desde hace tiempo, la AFA y el gobierno libertario mantienen tensiones crecientes, principalmente por la negativa del fútbol argentino a habilitar las Sociedades Anónimas Deportivas, un modelo que el oficialismo impulsa con fuerza. La idea de permitir que los clubes puedan transformarse en empresas privadas es resistida no solo por Tapia y la mayoría de los dirigentes del fútbol, sino también por buena parte del espectro político tradicional, especialmente del peronismo, con el cual la actual dirigencia de la AFA tiene afinidad.
En ese contexto, la voz de Néstor Grindetti, presidente de Independiente y dirigente del PRO, aporta una dimensión más política al debate. Grindetti defendió públicamente la posibilidad de que los clubes elijan libremente si quieren adoptar el modelo SAD o no, en línea con la visión del Gobierno. Su intervención demuestra que hay una ofensiva en marcha desde algunos sectores para reabrir una discusión que parecía clausurada por la AFA.
El conflicto pone de relieve el choque de dos modelos de gestión: uno anclado en la tradición asociativa del deporte argentino, y otro que promueve una lógica empresarial en la administración del fútbol. También revela cómo la AFA, históricamente reacia a injerencias externas, vuelve a blindarse frente a lo que percibe como un intento de avance del poder político.
Por ahora, el cruce entre Toviggino y Francos parece más una escalada retórica que una batalla institucional concreta. Sin embargo, expone con claridad la fragilidad del vínculo entre el Gobierno Nacional y el principal organismo del fútbol argentino. Con las elecciones en la AFA todavía lejanas, pero con el proyecto de las SAD latente, es probable que estas tensiones se profundicen en los próximos meses.
Mientras tanto, el fútbol argentino sigue siendo terreno de disputa ideológica, política y simbólica. Y como tantas veces en su historia, lo que ocurre dentro de la cancha no puede separarse de lo que sucede fuera de ella.
