30 de abril de 2026

Nüwa, la ciudad para un millón de habitantes en Marte, que diseñaron un santiagueño y un tucumano

La propuesta fue presentada en el concurso Mars City State Design (Diseño de Ciudad Estado en Marte) de la Mars Society (Sociedad de Marte), la organización de promoción del espacio más grande e influyente del mundo dedicada a la exploración y el asentamiento humanos en el planeta Marte.

El equipo expuso el proyecto recientemente durante la Mars Society Convention (Convención de la Sociedad de Marte) después de haber sido seleccionado entre 10 finalistas de más de 175 propuestas presentadas. A pesar de no haber alcanzado el primer puesto, el equipo está convencido de que el enfoque sostenible y centrado en el ser humano en la exploración del
espacio es el camino correcto.

Así pues, continuarán buscando colaboraciones industriales y académicas para dar vida a algunos de los conceptos básicos del próximo hábitat de la humanidad en Marte.
Los jóvenes, Gonzalo Rojas (Santiago del Estero) y Sebastián Rodríguez (Tucumán), son estudiantes avanzados de la carrera de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), pero también son diseñadores arquitectónicos, modeladores y renderistas, que
trabajan hace aproximadamente 10 años en el segmento del diseño arquitectónico.

La dupla es miembro de SOnet (The Sustainable Offworld Network), la Red Sostenible Fuera del Mundo (https://sonet-hub.org/), una comunidad de profesionales del ámbito académico y privado dedicado al desarrollo sustentable de los próximos asentamientos en otros mundos, especialmente en la Luna y en la Tierra.


Mars Society es una organización sin ánimo de lucro estadounidense de defensa del espacio impulsada por voluntarios de todo el mundo dedicada a promover la exploración humana y colonización del planeta Marte. Fue fundada por el doctor Robert Zubrin en 1998 con el objetivo de educar al público, medios y gobiernos sobre los beneficios de explorar Marte.

El desafío consistió en pensar características del planeta Marte como: aspectos físicos (tamaño y tipo de superficie), similar rotación a la Tierra, similar duración en cantidad de horas del día, radiación, la atmósfera y la gravedad. En el pensar fuera de la Tierra y todo lo que ello implica, ya que no existen precedentes de diseño de ciudades en Marte.

Pensar que el diseño será el lugar de vida de los habitantes, que nacerán en el planeta rojo, hasta que sea posible una terraformación (proceso que se aplica sobre diferentes cuerpos celestes presentes en el Sistema Solar, a modo de alterar deliberadamente su atmósfera, su temperatura, su topografía y su ecología para simular la biósfera de la Tierra y, eventualmente, hacerlo habitable por seres humanos).

Los otros equipos finalistas provienen de los siguientes países: Canadá (1), Australia (2), Estados Unidos (3), Francia (1), Alemania (1), Austria (1) y Gonzalo y Sebastián integran el grupo multidisciplinario que representa a España (1). Por último se publicarán los trabajos de los 20 mejores equipos en «Mars City States: New Societies for a New World” (Estados-Ciudad en Marte: Nuevas sociedades para un Mundo Nuevo).

Sensaciones Consultados sobre los sentimientos que están atravesando, los jóvenes comentaron: “Siendo autodidactas hemos llegado a un punto que ni si quiera nos imaginábamos, primero trabajando para diversos estudios del mundo hasta llegar a un estudio de España que nos acogió como si fuera en casa (Abiboo Studio)”.

“Es una experiencia única, nos sentimos súper realizados. Llegar a la instancia final y poder compartir nuestros conocimientos que hemos adquirido a lo largo de los años significa también replantearnos muchas cosas. Estamos en una frontera de Arquitectura, donde aún
podemos innovar, hay muchas cosas para hacer todavía”.

“En lo personal esto trasciende, tenemos la ambición de que ir más allá, de que se construya la ciudad, que se diseñe el proyecto y se lo lleve a cabo. Estamos orgullosos de lo que hemos llegado a hacer, estamos conformes, peleamos por nuestros sueños, y llegamos a realizar lo que nos gusta, en un ámbito fascinante”.

El proyecto marciano Debe ser un asentamiento autosustentable, usando robótica e inteligencia artificial, tecnología que permita la producción de alimentos propios y materiales como telas, acero, vidrio y plásticos.
Las exportaciones desde la Tierra deberán ser mínimas: el costo estimado de traslado, tomando como referencia las naves Starships de SpaceX oscilan entre los 500 dólares por kilogramo (desde la Tierra a Marte) y 200 USD desde Marte a la Tierra, también por kilogramo.

La rentabilidad de la ciudad deberá ser calculada bajo los supuestos para que pueda ser autosustentable, sin que sea un requisito de que la ciudad se aloje en un solo lugar, sino que también pueden usarse las lunas, si fuera necesario.


Para dar un ejemplo del prestigio de la competición, la edición de 2019 la ganó el MIT Massachusetts Institute of Technology) con el proyecto ““Mars Colony Prize 2019” (que consistía en el diseño de una colonia para 1000 habitantes, también en el Planeta Rojo).

Las áreas-ejes a calificar por el jurado son: ingeniería usada (tecnología a usar) y su funcionamiento; programa económico exitoso (sustentabilidad de beneficio económico); componente social, cultural y político (cómo será la vida en Marte, cultura y autogestión, sistema político para ordenar la sociedad marciana); y la estética (que sea un lugar agradable, tranquilo, que contemple el factor humano, donde la Arquitectura sea la soldadura entre el arte y la ciencia, que el ser humano pueda vivir en un ambiente confortable).

Se tendrá la posibilidad de considerar los planes de SpaceX y datos de la NASA. En promedio, Marte está a 225 millones de kilómetros de distancia, según la NASA; la distancia máxima entre ambos planetas es de 402,3 millones de kilómetros. En 2003, Marte estuvo en su punto más cercano a nuestro planeta en unos 60.000 años, dijo Zurek: apenas unos 55.758.000 kilómetros de distancia.

El proyecto buscará ahora la industria, los académicos y el sector privado para dar pasosmás allá y convertir la ciudad marci ana en una opción factible para un futuro asentamiento humano en el planeta rojo.

Equipo Sonet Está compuesto por: Alfredo Muñoz, fundador de Abiboo Studio con sedes en USA/India/España; Guillem Anglada Escudé (quien descubre Próxima B, el exoplaneta más cercano a la Tierra); Gisela Detrell (co-investigadora en Estudios en la ISS, microalgas, 10 veces más capacidad fotosintética, oxígeno, agua, alimento); Miquel Banchs-Pique (Investigador en desarrollo sostenible EROI); Owen Pearce; Engeland Apostol; Veronica Florido; y los únicos argentinos, Gonzalo Rojas y Sebastián Rodríguez, como así también científicos renombrados de todo el mundo.

Uno de los miembros expresó: «El mundo ha cambiado radicalmente desde que nos pusimos a trabajar en marzo, y continuará cambiando a ritmos forzados. Mientras tanto los problemas de sostenibilidad de la Tierra no se han ido por la puerta trasera. Aunque no lleguemos a Marte el próximo año ni dentro de veinte, si esto sirve para inspirar a profesionales de todo el mundo para trabajar juntos por un planeta más sostenible, ya habremos ganado”, concluyó Anglada-Escudé en una entrevista al Instituto de Estudios Espaciales de Catalunia (IEEC).

Planeta Marte
Es el segundo planeta más pequeño, por detrás de Mercurio, midiendo aproximadamente la mitad que el planeta Tierra. Además, forma parte de los 4 planetas telúricos (rocosos) del Sistema Solar, compuestos por Mercurio, Venus y la Tierra. Precisamente fue la estructura rocosa, así como su apariencia similar a nuestro planeta, uno de los motivos por los que se
pensó durante años que este planeta podía albergar vida.

Es un planeta desértico y frío, tiene estaciones, casquetes polares, volcanes, cañones y clima. Tiene una atmósfera poco densa hecha de dióxido de carbono, nitrógeno y argón. Hay signos de antiguas inundaciones en Marte, pero ahora el agua existe principalmente en su polvo helado y sus nubes delgadas. En algunas laderas marcianas, se han encontrado pruebas de
agua líquida salada.

Un día dura 24,6 horas, un poco más que un día en la Tierra, un año equivale a 687 días en la Tierra, casi el doble que el año terrestre. A causa de la inclinación de su eje y la excentricidad de su órbita, los veranos marcianos son cortos y calurosos, mientras que los inviernos son largos y fríos. Enormes casquetes brillantes, en apariencia formados por escarcha
o hielo, señalan las regiones polares del planeta.

Marte tiene una atmósfera muy fina, formada principalmente por dióxido de carbono, que se congela alternativamente en cada uno de los polos. Contiene sólo un 0,03% de agua, mil veces menos que la Tierra. Pero el planeta rojo tuvo antes una atmósfera más compacta, con nubes y precipitaciones que formaban ríos. Sobre la superficie se adivinan surcos, islas y costas.

Esta atmósfera hace que las temperaturas en Marte puedan variar entre -150 y 20 °C, dependiendo de las zonas del planeta y de la época del año. Marte, a diferencia de la Tierra, no tiene campo magnético pero tiene dos lunas muy pequeñas llamadas Fobos y Deimos, descubiertas en 1877.
Su radio es igual a 3.390 km, bastante menos que los 6.371 km de la Tierra. Las pequeñas dimensiones de Marte hacen que su masa sea solo igual al 10% de la masa de la Tierra. Aún así, la gravedad en Marte es igual al 37% de la gravedad que tenemos en la Tierra.

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