12 de junio de 2026

Milei intensifica la confrontación con la oposición y acusa a senadores de “genocidas”

El presidente Javier Milei volvió a subir el tono de la disputa política tras su discurso en la 137ª Exposición Rural, donde anunció la reducción de retenciones a la carne, la soja y otros granos.

Ph: C5N

En declaraciones radiales, el mandatario calificó de “genocidas” a los senadores que votaron a favor del aumento jubilatorio, la prórroga de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad. Según Milei, estas medidas constituyen una “matanza” contra las generaciones futuras.

“Quienes no acompañen el veto son genocidas y van a estar asesinando a las generaciones futuras”, afirmó el jefe de Estado, argumentando que los proyectos aprobados implican un incremento del gasto público de casi tres puntos del PBI y una deuda adicional estimada en 350.000 millones de dólares. En su visión, esta situación bloquea la posibilidad de reducir impuestos y avanzar en la baja del déficit fiscal, pilares centrales de su programa económico.

El mandatario también dirigió fuertes críticas hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien responsabilizó por habilitar la sesión “autoconvocada” en la que la oposición impuso su mayoría. “Sí, la traidora bruta”, sentenció Milei al ser consultado sobre si se refería a la titular del Senado. Además, la acusó de cometer un error financiero “570 veces mayor” en sus cálculos sobre el financiamiento de las leyes y cuestionó que no renuncie a su jubilación de privilegio.

Milei vinculó la maniobra legislativa con movimientos especulativos en el mercado financiero, sugiriendo que la sesión habría incentivado la corrida cambiaria a través del uso de títulos públicos como garantía. “Qué casualidad que eso se disparó a partir del mamarracho de la traición en el Senado”, apuntó.

En un tono cargado de dramatismo, el presidente recurrió a referencias históricas para definir su relación con Villarruel: “Roma no paga traidores”, expresó, insistiendo en que la vicepresidenta debe asumir “responsabilidad institucional” pese a la ruptura interna.

Análisis: una escalada que tensiona la gobernabilidad
Las declaraciones de Milei reflejan una estrategia de confrontación que, si bien refuerza su narrativa contra “la casta”, también profundiza las tensiones dentro de la coalición gobernante y con el Congreso. Al colocar a Villarruel en el centro de la polémica, el presidente expone fisuras en el oficialismo que pueden complicar la aprobación de futuras reformas.

Además, al calificar como “genocidio” una decisión parlamentaria, Milei radicaliza su discurso y convierte la discusión presupuestaria en una disputa moral. Este lenguaje extremo, orientado a su base electoral, puede consolidar su identidad política, pero aumenta el riesgo de aislamiento institucional y fragiliza la posibilidad de acuerdos en un escenario donde el Ejecutivo no cuenta con mayoría legislativa.

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