Milei celebró la inflación del 1,9%, pese a las nuevas subas en alimentos y servicios esenciales
Mientras Milei busca consolidar la inflación como uno de los principales argumentos a favor de su programa económico, el desafío del Gobierno pasa por demostrar que la estabilidad de los indicadores también puede reflejarse en una mejora concreta de las condiciones de vida de la población.

El presidente Javier Milei reaccionó con entusiasmo al índice de inflación de septiembre, que alcanzó el 1,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Aunque el indicador registró un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto, el mandatario destacó el resultado como una señal favorable de su política económica, en un contexto en el que varios rubros sensibles para los hogares volvieron a mostrar aumentos por encima del promedio.
A través de su cuenta de Instagram, Milei publicó una imagen en la que se lo observa sonriente y con la banda presidencial, acompañada por la frase: “Seguimos domando a la inflación”. El mensaje reflejó la intención del Gobierno de sostener el discurso de desaceleración inflacionaria, aunque el comportamiento de los precios continúa representando una preocupación para el poder adquisitivo de la población.
Los datos del organismo estadístico muestran que el índice general no fue el único elemento relevante del informe. Los mayores incrementos se registraron en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,1%. Educación aumentó un 3%, comunicaciones avanzó un 2,5% y salud registró un incremento del 2,4%.
En tanto, alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los componentes de mayor incidencia en el presupuesto familiar, subió un 2%, por encima del nivel general y del 1,7% registrado en agosto. En el Gran Buenos Aires, el incremento llegó al 2,2%, lo que volvió a poner el foco sobre el costo de los productos básicos y su impacto directo en el consumo cotidiano.
La celebración presidencial contrasta así con una realidad económica en la que la moderación del índice general no implica necesariamente un alivio inmediato para las familias. Los aumentos en tarifas, educación, salud y alimentos mantienen la presión sobre los ingresos, especialmente entre los sectores que destinan una mayor proporción de sus recursos a cubrir necesidades esenciales.
Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, también destacó el resultado de septiembre y sostuvo que la cifra confirma la desaceleración de los precios respecto de los niveles registrados al comienzo de la gestión libertaria. En su evaluación, el dato actual representa una mejora frente al 25% de inflación mensual de diciembre de 2023, tras la fuerte devaluación aplicada por el Gobierno al inicio de su mandato.
Sin embargo, la comparación con aquel registro, si bien permite dimensionar la magnitud de la reducción del ritmo inflacionario, no elimina las dificultades que persisten en la economía doméstica. La evolución de los salarios, las tarifas y los precios de los bienes esenciales será determinante para establecer si la desaceleración estadística se traduce en una recuperación efectiva del poder adquisitivo.
