Milei busca avanzar con cambios en el Banco Central y ordena la agenda legislativa de La Libertad Avanza
En una reunión estratégica con diputados y senadores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, el presidente Javier Milei confirmó que el Gobierno trabaja en una iniciativa para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una propuesta que se inscribe dentro de la agenda de transformaciones estructurales que impulsa el oficialismo y que promete abrir un nuevo frente de debate político y económico.

El encuentro, convocado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tuvo como objetivo coordinar el trabajo parlamentario de la fuerza gobernante y definir las prioridades legislativas para los próximos meses.
Sin embargo, el anuncio vinculado al Banco Central se convirtió en el eje central de la jornada, al tratarse de una de las instituciones más cuestionadas históricamente por el propio Milei desde antes de llegar al poder.
Según trascendió, el mandatario trabaja junto a equipos técnicos del Ministerio de Economía y del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado en una propuesta destinada a reformular el funcionamiento del organismo monetario. Aunque aún no se conocen los detalles del proyecto, la iniciativa se interpreta como un paso más dentro de la estrategia oficial para limitar la intervención estatal en la economía y redefinir el papel del Banco Central en la política monetaria argentina.
Desde una perspectiva política, el anuncio refleja la intención del Gobierno de recuperar la iniciativa legislativa y consolidar una agenda propia en el Congreso. Después de varios meses marcados por negociaciones complejas y dificultades para reunir mayorías estables, la administración libertaria busca fortalecer la coordinación interna de sus bloques y avanzar con proyectos que considera centrales para su programa de reformas.
Durante la reunión, Karina Milei también delineó las próximas prioridades parlamentarias del oficialismo. Entre ellas mencionó una reforma política, cambios en el régimen de Zona Fría y modificaciones vinculadas al esquema de Inocencia Fiscal. La enumeración dejó en evidencia que el Gobierno pretende sostener una agenda amplia que combine reformas institucionales, económicas y tributarias.
La presencia del recientemente designado jefe de Gabinete, Diego Santilli, añadió otro componente político al encuentro. Su participación fue interpretada como una señal de respaldo interno y de continuidad en la estrategia gubernamental, en momentos en que el Ejecutivo busca reforzar la articulación entre la Casa Rosada y el Poder Legislativo.
Más allá del contenido específico de las reformas, el anuncio sobre el Banco Central vuelve a colocar en el centro de la discusión uno de los pilares ideológicos de Milei. Desde su irrupción en la política nacional, el Presidente sostuvo una posición crítica hacia la autoridad monetaria, a la que responsabiliza por los procesos inflacionarios derivados de la emisión monetaria. En ese contexto, cualquier modificación de su Carta Orgánica será observada con atención tanto por la oposición como por los mercados y los actores económicos.
No obstante, el desafío para el oficialismo no será únicamente técnico sino también político. Cualquier intento de reformar el marco legal que regula el funcionamiento del Banco Central requerirá consensos legislativos que el Gobierno aún no tiene garantizados. Por ello, la reunión con legisladores también funcionó como una instancia de alineamiento interno destinada a fortalecer la capacidad de negociación del espacio en el Congreso.
La decisión de avanzar sobre una institución clave del sistema financiero argentino confirma que el Gobierno mantiene su apuesta por impulsar cambios profundos en la estructura del Estado.
Sin embargo, el alcance real de esas transformaciones dependerá no sólo de la voluntad política del Ejecutivo, sino también de su capacidad para construir acuerdos en un escenario parlamentario donde las mayorías continúan siendo una de sus principales limitaciones.
