3 de octubre de 2026

Más de 120 trabajadores despedidos en Gualeguaychú esperan el pago de sus indemnizaciones

Mientras los trabajadores aguardan definiciones en los concursos preventivos, el Sindicato de Químicos comenzó a coordinar acciones con otras organizaciones gremiales a través de la CGT regional. El objetivo, según explicó Gómez, es evaluar una protesta conjunta frente a los conflictos laborales que atraviesan distintas empresas de la zona.

Los trabajadores desvinculados de Unión Bat y Laboratorios Pyam continúan sin percibir la totalidad de las indemnizaciones que les corresponden. Algunos llevan casi cuatro meses esperando cobrar, mientras las empresas avanzaron con concursos preventivos que suspendieron los reclamos judiciales y dejaron en manos de la Justicia la definición sobre los pagos.

Más de 120 trabajadores despedidos de Unión Bat y Laboratorios Pyam, dos empresas radicadas en Gualeguaychú, atraviesan una situación de incertidumbre económica luego de quedar desvinculados sin haber cobrado sus correspondientes indemnizaciones.

Según denunció Martín Gómez, delegado del Sindicato de Químicos, algunos trabajadores llevan cerca de cuatro meses aguardando una respuesta.

El dirigente sindical explicó que la apertura de concursos preventivos de acreedores por parte de ambas compañías modificó el escenario de los reclamos laborales. Los procesos judiciales quedaron frenados y ahora será la Justicia la que deberá establecer las condiciones y los plazos para que los empleados puedan acceder al dinero adeudado.

“Los trabajadores tanto de Unión Bat como de Laboratorios Pyam no han cobrado su indemnización que les corresponde por ley”, señaló Gómez, quien describió el panorama como “desesperante”. Según precisó, mientras algunos llevan alrededor de dos meses sin cobrar, otros se acercan a los cuatro meses de espera.

En Laboratorios Pyam, los despidos se produjeron en dos etapas: una primera tanda durante abril y otra en julio.

En Unión Bat, en cambio, la desvinculación fue masiva. El 26 de junio, alrededor de un centenar de empleados fueron despedidos de manera simultánea y, de acuerdo con el sindicato, todavía no recibieron ningún pago en concepto de indemnización.

Desde el gremio cuestionaron la estrategia adoptada por las empresas y señalaron que los concursos preventivos permiten suspender los juicios iniciados por los trabajadores. A partir de ahora, el cobro quedará sujeto al proceso concursal y a las decisiones que adopte la Justicia en función de los recursos y bienes declarados por las compañías.

La demora en los pagos obligó a numerosas familias a buscar alternativas para sostener sus ingresos. Gómez aseguró que algunos de los trabajadores comenzaron a realizar viajes mediante aplicaciones, changas y emprendimientos gastronómicos para afrontar los gastos cotidianos.

“Están haciendo Uber, changas de lo que sea, están haciendo comida para vender los fines de semana”, relató el delegado, quien advirtió además sobre las dificultades que presenta el mercado laboral de Gualeguaychú para quienes quedaron fuera de las plantas.

El caso de Unión Bat genera además preocupación por las condiciones en las que habría quedado la fábrica tras los despidos. Desde el Sindicato de Químicos señalaron que en el establecimiento permanecen materias primas y sustancias consideradas peligrosas y reclamaron la intervención de las autoridades para determinar el estado de las instalaciones.

Según Gómez, el gremio presentó el 16 de septiembre una denuncia ante el municipio, el Gobierno de Entre Ríos y el Ministerio de Ambiente para solicitar información y medidas de control. Hasta el momento, afirmó, no recibieron una respuesta oficial.

El sindicato puso el foco especialmente en los materiales que habrían quedado dentro de la planta y recordó el antecedente de la fábrica Resyder, cuya antigua instalación sufrió un incendio luego de quedar abandonada y terminó generando un episodio de contaminación en terrenos del parque industrial.

“Quedaron un montón de materias primas, un montón de sustancias peligrosas que no sabemos qué va a pasar con esa empresa, que está tirada ahí hace dos meses y es un peligro para toda la comunidad de Gualeguaychú”, sostuvo el dirigente.

A la incertidumbre económica se suma, según el sindicato, el impacto que la pérdida del empleo tiene sobre trabajadores con muchos años de antigüedad. Gómez mencionó especialmente a empleados de Unión Bat que llevaban entre 20 y 25 años en la fábrica y a personas a las que les restaban pocos años para alcanzar la jubilación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *