Margarita Barrientos criticó la falta de asistencia del gobierno de Milei: «Nunca mandó alimentos»
La falta de asistencia a los comedores comunitarios expone un escenario crítico en la política social del gobierno, en un contexto donde los indicadores de pobreza y hambre siguen en aumento. Mientras tanto, organizaciones sociales y referentes comunitarios continúan alertando sobre la urgencia de medidas concretas para atender las necesidades básicas de los sectores más vulnerables.

La dirigente social Margarita Barrientos, fundadora del comedor Los Piletones, aseguró que el gobierno de Javier Milei «nunca mandó alimentos» a los comedores que gestiona, sumándose así a las críticas por la falta de asistencia social en medio de la crisis económica.
Además, confirmó que las auditorías anunciadas por el presidente tampoco se han llevado a cabo.
Barrientos explicó que la situación afecta no solo a su organización sino también a numerosos comedores que dejaron de funcionar por falta de recursos. «Nos trajo muchos problemas la situación que estábamos viviendo, no solamente yo, sino muchos comedores que realmente dejaron de existir», afirmó. Según detalló, sus espacios en Villa Soldati, Cañuelas y Santiago del Estero no han recibido asistencia del Estado.
Crisis alimentaria y caída de donaciones
De lunes a sábados, Los Piletones atiende a más de 4.000 personas, mientras que el comedor de Cañuelas alimenta a unas 310 personas diariamente. «Cuando la gente concurre al comedor es porque le falta todo», enfatizó Barrientos, reflejando la creciente necesidad de asistencia social en los sectores más vulnerables.
A la falta de ayuda estatal se suma una caída drástica en las donaciones privadas, que según la dirigente social disminuyeron un 70%. «Han aflojado muchísimo las donaciones de alimentos», lamentó, resaltando el impacto de la crisis económica en la solidaridad empresarial y ciudadana.
Un cambio de postura respecto a Milei
Las declaraciones de Barrientos generan especial repercusión debido a su respaldo a Javier Milei durante la campaña presidencial. En aquel momento, la fundadora de Los Piletones había manifestado su confianza en el líder libertario y su intención de votarlo con la esperanza de un cambio positivo. Sin embargo, a pocos meses de su asunción, su evaluación sobre la gestión ha cambiado drásticamente.
