15 de mayo de 2026

Macabro hallazgo en Jujuy: detuvieron a un presunto asesino serial

La Policía de Jujuy detuvo a un hombre de 37 años acusado del homicidio de cinco personas y, según las pruebas reunidas hasta el momento, la Justicia sospecha que se trata de un asesino serial que elegía como víctimas a personas en situación de calle o contextos vulnerables.

Ph: C5N

El detenido, identificado como Matías Jurado, fue arrestado durante un allanamiento en su vivienda del barrio Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy. En el lugar se encontraron restos óseos y de piel, manchas de sangre y prendas que habrían pertenecido a las cinco víctimas, todas reportadas como desaparecidas.

“Yo no quiero usar el término ‘asesino serial’, atento a que todavía no hemos encontrado ningún cuerpo. Por una cuestión de tacto, primero nos entrevistamos con los familiares y les contamos esta situación, para prepararlos para lo que parece que sería el panorama. Todo indicaría eso”, explicó el fiscal regional Guillermo Beller en declaraciones a C5N.

El funcionario judicial señaló que “hay muchos indicios” de que las víctimas estuvieron en la casa de Jurado, donde se hallaron “restos óseos, mucha sangre, combustible y ropa de las personas que estaban denunciadas como desaparecidas”, por lo que la causa se investiga como “homicidio”.

Las cinco denuncias por desaparición se registraron entre el 11 de junio y el 25 de julio. Según los investigadores, se detectó “un factor en común” entre los dos últimos casos: ambos fueron vistos cuando subían voluntariamente a un taxi junto a la misma persona.

“Nosotros ya teníamos un registro de esta persona porque tenía antecedentes penales. Ya apuntábamos a él por la imagen; el taxista nos dice que lo deja en esa casa, que es un segundo indicio; y posteriormente, cuando allanamos su casa, detectamos que efectivamente se trataba de él”, agregó Beller.

En el operativo se hallaron elementos que vincularían a Jurado con las otras desapariciones. “Tenemos un impacto de antena del primero de ellos en ese domicilio, como que ahí se habría apagado el teléfono. Y respecto de los dos restantes, encontramos una gorra y un buzo que corresponderían con las prendas de ellos”, precisó.

Jurado vivía en la vivienda con su sobrino de 16 años, cuya declaración en cámara Gesell fue clave para la investigación. “Él hace alusión a que ‘pasaban cosas malas’. Después fue un poco más explícito: dice que el acusado los viernes salía y buscaba gente a la cual después mataba”, detalló el fiscal.

Los testimonios recogidos por la Justicia indican que Jurado solía frecuentar lugares donde había personas en situación de vulnerabilidad, a quienes ofrecía trabajo, changas o bebidas alcohólicas. Vecinos del barrio afirmaron que los fines de semana el hombre encendía fogatas en su patio, lo que les llamaba la atención por el olor que emanaba.

“Está todo muy claro, podría decirse, pero hasta no tener el resultado de ADN y corroborarlo con las familias no podemos avanzar mucho más”, concluyó Beller.

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