29 de agosto de 2026

Los jubilados vuelven a marchar ante el Congreso

Después de dos movilizaciones masivas, la última de ellas marcada por una feroz represión de las Fuerzas de Seguridad, las organizaciones de jubilados retoman este miércoles su lucha en las calles, con una nueva marcha hacia el anexo del Congreso. El motivo de la protesta sigue siendo la pérdida de poder adquisitivo, el recorte de prestaciones y la no prórroga de la moratoria previsional por parte del Gobierno.

Las marchas de jubilados de los miércoles, que se habían vuelto habituales a fines de los años 90, resurgieron con fuerza en septiembre del año pasado. La chispa fue el respaldo de la Cámara de Diputados al veto presidencial de Javier Milei sobre la nueva fórmula previsional aprobada en el Congreso, un rechazo que indignó aún más al sector al conocerse que, paralelamente, se celebraba un asado en la Quinta de Olivos con los legisladores del PRO y la UCR que apoyaron el veto.

La jornada de este miércoles comenzó con fuertes medidas de seguridad en las inmediaciones del Congreso: vallas en las calles y un amplio despliegue policial en varios puntos clave de la ciudad, lo que hace prever que las restricciones a la circulación se intensifiquen a medida que avance la movilización.

El 12 de marzo, una manifestación similar fue duramente reprimida por las fuerzas de seguridad, lo que generó una ola de indignación. Sin embargo, la marcha del 19 de marzo se desarrolló sin incidentes, lo que dejó en claro que, a pesar de los intentos de intimidación, los jubilados seguirán reclamando por sus derechos.

El Plenario de Trabajadores Jubilados, una de las principales organizaciones convocantes, emitió un comunicado en el que afirma: «Con la caída de la ley de moratoria, nadie va a poder jubilarse». En este sentido, la movilización exige no solo la restitución de medicamentos y la mejora de la atención en PAMI y obras sociales provinciales, sino también la ampliación de los listados de cobertura, atención integral, suministro de insumos y el nombramiento de cuidadores.

Los jubilados también han denunciado el «vaciamiento de la Anses» y rechazan el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para fines especulativos o pagos al FMI, en un contexto de creciente desconfianza hacia el manejo de los fondos destinados a la seguridad social.

Los economistas han señalado que los jubilados son uno de los sectores más golpeados por las políticas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei. Según estimaciones, el sector representa el 35% del ajuste a través del congelamiento de las jubilaciones y la eliminación de medicamentos gratuitos, políticas que han generado un fuerte malestar entre los adultos mayores.

Además, el Gobierno nacional decidió no prorrogar la moratoria previsional, lo que afectará a más de 243.000 personas en edad de jubilarse en 2025, de las cuales más de 150.000 son mujeres. Esta decisión significa que estas personas no podrán acceder a una jubilación, sino que deberán seguir trabajando o conformarse con una Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que representa apenas el 80% de una jubilación mínima. Actualmente, el valor de la PUAM ronda los 279.121 pesos, una cifra insuficiente para cubrir las necesidades básicas.

En un análisis sobre el impacto de la moratoria, Andrea, trabajadora social, advirtió que su final provocará más pobreza en Argentina, especialmente entre las mujeres que dedicaron su vida a las tareas del hogar. «La moratoria para las amas de casa fue una conquista del feminismo, que buscaba reconocer que las tareas domésticas también tienen un valor económico», explicó Andrea. «Es un ataque a los sectores más vulnerables, que no pueden seguir esperando un reconocimiento que el Gobierno ha decidido eliminar», concluyó.

La nueva marcha de los jubilados pone de manifiesto una vez más la creciente tensión entre el Gobierno y los sectores más vulnerables de la población, que sienten que sus derechos son constantemente recortados en el marco de un ajuste económico que, según ellos, favorece a las grandes corporaciones y al pago de la deuda externa.

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