Los caños para el gasoducto Néstor Kirchner no serían útil
Por otro lado el ex ministro de Planificación Julio De Vido afirmó, que esos materiales fueron abandonados durante el gobierno de Mauricio Macri. “Hoy hacen uso de lo que proyectamos en aquel momento”, reivindicó.

“Los caños que hoy pomposamente han anunciado como el comienzo de la construcción de gasoducto Néstor Kirchner no son los caños comprados en esta gestión. Son los caños que gestiono el Ministerio de Planificación y el ENARGAS 2003-2015 para las obras de ampliación de gasoductos que comenzó en el 2007. Estos caños comprados en esa gestión con los fideicomisos exitosos fueron abandonados por la gestión macrista y arrumbados: abandonados”, expresó en sus redes sociales.
De acuerdo a un colaborador de La Pluma, Luis Bartolo, especialista en materia energética, observó que los caños presentados para la construcción del Gasoducto NK, no estarían en condiciones de ser usados por varios motivos.
«Es un lote de caños para gas que estaban almacenados en Campana desde hace unos 6 años y que no se llegaron a utilizar en los gasoductos que se estaban haciendo y que se frenaron. Lo más importante es que los caños que se van a utilizar en el nuevo gasoducto, tienen la medida de 30″ y por normativa y seguridad estos gasoducto llevan caños de 36», Señaló Bartolo.
Y agregó que «de hecho habría que ver si tienen la certificación vencida, si es como dice De Vido que fueron comprados hace 6 años, los caños hoy en día no sirven para nada, solamente para hacer bebederos».

«Por normativa de Enargas, los tubos, cuando se fabrican tienen un certificado, el cual es válido por 12 meses, luego de los cuales hay que realizar una serie de pruebas para revalidar, dicha prueba solo la puede realizar el fabricante de los tubos. lo que se ve negro donde termina el óxido es un recubrimiento de un polímero especial, el cual debe ir vulcanizado contra el hierro, eso, solamente lo puede garantizar el fabricante, luego de realizar estudios sobre cada una de las piezas», señaló Luis Bartolo.
Y concluyó «si esos tubos, como dice De Vido fueron comprados hace 6 años, con lo cual usarlos (aunque son de una medida más chica que la declarada en el gasoducto) es un peligro, porque, al presurizarlo, pueden explotar».
