«Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas»
La Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) denunció este viernes por la tarde un intento de intervención del Gobierno en el mercado lechero.

“Mientras anunciaron recientemente el Programa Impulso Tambero y gran parte del país está inmersa en una sequía sin precedentes, los productores tamberos encuentran en simultáneo una clara provocación, con una baja del precio percibido por el productor, bajo una amenaza de cierre en las exportaciones”, subrayó la Mesa ruralista en un comunicado.
Aunque no lo mencionaron explícitamente, el rumor es que el secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini, habría llamado a las usinas para que no aumenten más de un 4% el valor que les pagan a los tambos por la leche cruda, cuando la intención era elevar el precio alrededor de un 6%, amenazando con cerrar las exportaciones si no cumplían con este pedido.
Sucede que el Gobierno anunció ayer una nueva etapa del Programa Precios Justos, con un tope promedio de incrementos del 3,2%: una suba mucho más alta de la leche complica el objetivo de desacelerar la inflación.
Para la Mesa de Enlace, esto es “una intervención sin lógica” y constituye “una provocación en medio de una situación complicada, ya que este recorte inédito recae sobre un precio de la leche al productor de quebranto”.
La Mesa ya había advertido hace un mes sobre la necesidad de medidas urgentes para la lechería, porque “el drama (en el sector) es insostenible”.
Desde el ruralismo le recordaron al Gobierno que “los tambos están pasando un momento con insumos elevados en dólares, donde el precio ya está muy por debajo y lejos de los costos, hay menos leche, y sin reservas de alimento (o muy caras) para los próximos meses”.
“A los productores lecheros los agobian con distorsiones que siempre ajustan por el tambo. Si había dudas en cómo se forman los precios al productor en la leche, hoy se aclararon. La cartelización está a la vista y el productor necesita un sistema de pago que no esté al vaivén de los caprichos de la industria y del gobierno de turno”, disparó la Mesa de Enlace.
Asimismo, consideró que “esta distorsión burda repercute sobre todas las decisiones en el tambo: no ayuda a cuidar el ambiente, ni los animales, ni las personas que trabajan a diario”.
