La textil Mauro Sergio entra en concurso de acreedores y crece el riesgo de quiebra
El futuro de Textilana no solo es clave para Mar del Plata, donde constituye una fuente relevante de empleo industrial, sino también para otras regiones donde la marca tiene presencia comercial. El desenlace del proceso será determinante para una compañía histórica que enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia.

La firma Textilana S.A., emblema de la industria textil en Mar del Plata y responsable de la marca Mauro Sergio, inició un concurso preventivo de acreedores en medio de una fuerte caída del consumo y un escenario económico adverso.
La medida judicial busca evitar la quiebra, pero expone la fragilidad financiera de una empresa con más de cuatro décadas de trayectoria.
El anuncio genera preocupación entre sus 175 trabajadores, quienes habían retomado sus tareas a comienzos de abril tras varios meses de suspensión con salarios reducidos. La nueva situación reabre la incertidumbre sobre la continuidad laboral, en un contexto que ya venía golpeando al sector.
Desde la compañía explicaron que la decisión forma parte de un proceso de reorganización para sostener la actividad y cumplir con sus compromisos, aunque no brindaron detalles concretos sobre el impacto en el empleo. También señalaron que continuarán operando con normalidad y abasteciendo a sus clientes.
El concurso preventivo permite a la empresa renegociar deudas bajo supervisión judicial, pero su éxito dependerá de alcanzar acuerdos en un mercado retraído. Mientras tanto, el caso refleja la crisis más amplia que atraviesa la industria textil, con caída en las ventas, costos en alza y menor poder de compra.
