La UOM confirmó la pérdida de 22 mil empleos y advierte sobre un escenario preocupante
La advertencia de la UOM pone en evidencia la problemática estructural que atraviesa la industria nacional y la necesidad de implementar políticas que protejan el empleo y promuevan un crecimiento sostenido. Mientras tanto, los trabajadores continúan enfrentando la incertidumbre de un escenario económico cada vez más desafiante.

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, alertó sobre la grave situación que atraviesa la industria metalúrgica en Argentina, confirmando que en el último año el sector perdió más de 22 mil puestos de trabajo y advirtiendo que entre 30.000 y 50.000 empleos adicionales están en riesgo en los próximos meses debido a la profunda retracción económica.
Furlán expresó en declaraciones a Radio Splendid que «la economía argentina está deprimida de una manera escandalosa» y que el proceso de desindustrialización se ha acelerado, poniendo en jaque la estabilidad laboral del sector. «No se sabe quién le va a dar trabajo a la gente», enfatizó, reflejando la incertidumbre que enfrentan los trabajadores y las empresas.
El sindicalista explicó que la economía está siendo reprimida principalmente para corregir variables macroeconómicas como el déficit fiscal y la inflación, pero advirtió que estas medidas no están acompañadas de un crecimiento económico real. «Hubiera sido deseable que estas variables se corrigieran con una economía en expansión, pero eso no está ocurriendo», afirmó.
Furlán también criticó las políticas de apertura importadora, particularmente en lo que respecta a maquinaria usada, que afecta directamente a las empresas metalúrgicas. Según detalló, «la apertura para la llegada de maquinaria usada, una condición que puso el FMI para otorgar el préstamo, impacta de lleno en nuestro sector, ya que toda esa maquinaria en desuso puede ingresar al país». Esto, agregó, perjudica la producción local y pone en riesgo aún más los empleos existentes.
El dirigente gremial señaló que mientras otros países protegen sus industrias —como Estados Unidos, que busca preservar su producción— Argentina va en la dirección contraria. «Hoy todo el mundo, empezando por los Estados Unidos, protege su industria y su producción, y nosotros vamos a contramano del mundo», resaltó.
Furlán también criticó la política económica del gobierno nacional, afirmando que «pretenden que lo que quede de la industria tenga salarios de hambre», y que la política antiinflacionaria se está llevando a cabo con «salarios a la baja». Además, señaló que «lo único que está liberado en Argentina es el dólar, porque los salarios están pisados», reflejando la difícil situación que enfrentan los trabajadores en el contexto actual.
