La Justicia solicitó el legajo del cabo Guerrero en investigación por herida a Pablo Grillo
La solicitud del legajo del Cabo Guerrero, en particular, representa un paso clave en la identificación de los agentes involucrados y en la eventual determinación de responsabilidades en un hecho que conmocionó a la opinión pública y a sectores de derechos humanos.

En un avance en la investigación por la grave herida de Pablo Grillo en la cabeza durante la represión en la marcha de jubilados del pasado 12 de marzo, el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 1, a cargo de la jueza María Servini, ha solicitado una serie de medidas de prueba dirigidas a esclarecer los hechos y la responsabilidad de los efectivos de las fuerzas de seguridad involucrados.
Según informó la querella, en un plazo de 48 horas, la Gendarmería Nacional, dependiente del Ministerio de Seguridad, debe remitir copia del legajo del cabo primero Héctor Jesús Guerrero, identificado como el autor del disparo con una granada de gas lacrimógeno que hirió gravemente a Grillo en la cabeza. La solicitud forma parte de una resolución en la que el juzgado pide además las actuaciones administrativas que, según la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, ya habrían sido iniciadas contra Guerrero.
El tribunal también ha requerido que se identifique al efectivo que llevaba en su casco la inscripción “Picha”, señalado por la Comisión Provincial de la Memoria (CPM) como clave en las actuaciones de represión. Este efectivo fue identificado en la reconstrucción de los hechos realizada por la organización Mapa de la Policía, tras la feroz represión que desataron las fuerzas federales.
Asimismo, el expediente incorpora las fotografías tomadas por el fotógrafo Kaloian Santos Cabrera durante la jornada, las cuales se consideran fundamentales para la reconstrucción de los hechos y la identificación precisa de los agentes implicados. La incorporación de estas imágenes busca aportar elementos probatorios que puedan esclarecer la dinámica de la represión y la participación de los efectivos en los incidentes.
El juzgado también ha solicitado al jefe de la Gendarmería Nacional que informe sobre la totalidad del personal que participó en el operativo, incluyendo quiénes estaban a cargo, detalles del personal de la Sección de Empleo Inmediato (SEI), los tipos de armamento y lanzadores de gases lacrimógenos utilizados, así como el protocolo que debían seguir en el uso de dichos elementos. Esta información apunta a determinar si se respetaron los procedimientos adecuados durante la intervención policial.
Por otra parte, en un esfuerzo por comprender las lesiones sufridas, se solicitó al SAME la planilla de atención médica del fotógrafo Grillo en el día de la represión, y al Hospital Ramos Mejía, donde se encuentra internado, la historia clínica completa para su análisis por parte del Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional.
Este conjunto de medidas revela la intensidad y la profundidad de la investigación en torno a la represión del 12 de marzo, poniendo en evidencia la búsqueda de responsabilidades y la necesidad de esclarecer la utilización de la fuerza en ese episodio.
