La elección de 2027 aparece abierta: el peronismo lidera, pero los indecisos y LLA quedan al acecho
Una nueva encuesta de la Universidad de San Andrés (UDESA) muestra un escenario electoral todavía abierto de cara a las presidenciales de 2027. El peronismo reúne el 26% de la intención de voto y se ubica apenas un punto por encima de quienes todavía no saben a quién votar o prefieren no responder, que alcanzan el 25%.

La Libertad Avanza (LLA), en tanto, concentra el 24%. La estrecha diferencia entre los tres espacios configura un virtual empate técnico y evidencia que, a más de un año de la elección, una porción significativa del electorado aún no tiene definida su decisión.
El relevamiento, realizado entre el 5 y el 11 de agosto sobre 1.000 personas de todo el país, ubica al FIT-U y al PRO en un distante cuarto lugar, con 5% cada uno. Por detrás aparecen otras fuerzas con porcentajes menores, mientras que el 3% anticipa que no votaría y otro 3% se inclinaría por el voto en blanco. Más que un liderazgo consolidado, los números reflejan un mapa político fragmentado y con un elevado nivel de incertidumbre.
El voto muestra perfiles políticos diferentes
La distribución del electorado permite observar diferencias relevantes entre los principales espacios. LLA obtiene una mayor adhesión entre los hombres, con 27%, frente al 21% entre las mujeres. El peronismo, en cambio, presenta un comportamiento más equilibrado: alcanza el 25% entre los hombres y sube al 27% entre las mujeres.
La edad también marca contrastes. El oficialismo libertario registra su mayor respaldo entre los menores de 29 años, con 27%, mientras que el peronismo encuentra su principal fortaleza entre los mayores de 62 años, donde llega al 32%. Por nivel socioeconómico, LLA alcanza el 28% en los sectores altos, mientras que el peronismo llega al 29% entre los sectores de menores ingresos.
El dato que puede generar mayor preocupación para el oficialismo aparece en la evaluación de la gestión. El 61% de los encuestados desaprueba el Gobierno de Javier Milei, frente a un 35% que lo respalda. Además, apenas el 29% manifestó estar satisfecho con el rumbo general de la administración y solo el 20% considera que la situación económica mejoró respecto de un año atrás.
El contraste entre una LLA que conserva un 24% de intención de voto y una gestión que registra niveles de desaprobación considerablemente superiores sugiere que el oficialismo todavía mantiene un núcleo electoral, pero enfrenta dificultades para ampliar esa base. Al mismo tiempo, el peronismo tampoco puede interpretar el primer lugar como una ventaja definitiva: el peso de los indecisos demuestra que una parte sustancial de la elección de 2027 todavía está por definirse. El desafío para ambos espacios será convertir sus respaldos actuales en una mayoría capaz de imponerse en un escenario que, por ahora, continúa abierto.
