13 de junio de 2026

La industria vuelve a caer con fuerza y confirma el freno de la economía

Los datos de noviembre confirman que la industria volvió a convertirse en un factor de arrastre negativo para la economía, dejando un cierre de año marcado por la incertidumbre y por la necesidad de señales claras que reactiven la producción y el consumo.

La caída del 8,4% interanual de la actividad económica en noviembre encuentra en la industria manufacturera uno de sus principales focos de debilidad.

Según los datos difundidos por el Indec, la producción industrial registró un retroceso del 8,7% interanual, consolidando un escenario de contracción generalizada que vuelve a encender señales de alarma sobre la sostenibilidad de la recuperación económica.

Si bien el acumulado de enero a noviembre de 2025 muestra un crecimiento del 2,0% frente al mismo período de 2024, ese resultado luce cada vez más frágil. La mejora se explica por algunos meses previos de desempeño positivo, pero los indicadores de corto plazo revelan un cambio de tendencia: en la medición desestacionalizada, la industria cayó 0,6% respecto de octubre y la serie tendencia-ciclo también mostró una variación negativa, aunque más leve, del 0,1%.

El dato más preocupante del informe es la amplitud del retroceso. Quince de las dieciséis divisiones industriales registraron caídas interanuales, lo que evidencia que la contracción no responde a factores sectoriales aislados, sino a un deterioro más profundo de la demanda y de las condiciones productivas. Rubros clave como “Alimentos y bebidas” (-7,8%) reflejan el impacto directo de la pérdida de poder adquisitivo, mientras que el desplome de “Vehículos automotores y autopartes” (-23,0%) y de “Maquinaria y equipo” (-17,9%) da cuenta del freno en el consumo durable y en la inversión.

Sectores intensivos en empleo, como “Prendas de vestir, cuero y calzado” (-17,6%) y “Productos textiles” (-36,7%), también exhiben caídas significativas, lo que anticipa posibles consecuencias sociales si la tendencia se prolonga. Incluso actividades vinculadas a la construcción y a la industria pesada, como “Productos de metal”, “Industrias metálicas básicas” y “Productos minerales no metálicos”, mostraron retrocesos, reforzando la idea de una economía que pierde dinamismo en múltiples frentes.

La única excepción fue “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, con una suba del 6,3%, aunque su desempeño no alcanzó para compensar el deterioro del resto del entramado manufacturero.

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