La Iglesia salió al cruce por las criticas por apertura de la catedral para dar de comer a la gente
El Obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, se pronunció enérgicamente sobre las críticas hacia la decisión de no abrir la catedral para brindar alimentos, calificando estos reclamos como una «estupidez humana» que refleja una desconexión con la realidad crítica que se vive actualmente.

En declaraciones a Radio 10, monseñor García explicó que la misa programada para el miércoles en el Santuario de la Virgen de Caacupé en Ciudad Evita estaba planeada desde hace meses como una acción de gracias hacia las mujeres que sostienen los comedores comunitarios en la zona.
Destacó el esfuerzo y la dedicación de estas mujeres que, con buena voluntad, atienden las necesidades alimentarias de miles de personas en San Justo, llegando a proporcionar comida a 22 mil personas en tiempos difíciles.
El obispo lamentó las críticas surgidas por la apertura de la catedral para dar alimentos, señalando que a veces las ideologías pueden obstruir la comprensión de la realidad concreta de las personas que sufren hambre. «La estupidez humana llega a límites insospechados», agregó, enfatizando la importancia de atender las necesidades reales de la gente más allá de los discursos políticos.
En relación con la situación alimentaria, monseñor García detalló que durante la pandemia la cantidad de personas alimentadas en los comedores pasó de 3 mil a 22 mil, experimentando fluctuaciones que actualmente muestran un repunte en la demanda.
Finalmente, el obispo envió un mensaje a la clase política, expresando que la Iglesia está cumpliendo con su deber de ayudar a los más necesitados y que la misa programada responde a compromisos previamente acordados. Subrayó la importancia de construir y rescatar lo positivo en tiempos difíciles, haciendo un llamado a la reflexión sobre el papel de todos en la sociedad.
