25 de septiembre de 2026

La Iglesia pidió que León XIV no sea utilizado en la disputa política argentina

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) llamó a evitar que la próxima visita del papa León XIV a la Argentina quede atrapada en la polarización política y reclamó que el Pontífice no sea ubicado “de uno u otro lado de la grieta”. Al mismo tiempo, los referentes de la Iglesia reconocieron que existen diferencias con el Gobierno de Javier Milei en distintos temas.

Foto: Archivo

Durante una conferencia de prensa dedicada a los preparativos para la llegada del Papa, prevista para comienzos de noviembre, participaron el presidente de la CEA y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo; el secretario general del organismo, monseñor Raúl Pizarro; el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva; monseñor Jorge Eduardo Scheinig y el arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Sixto Rossi.

Uno de los principales ejes del encuentro fue la relación entre la Iglesia, el Gobierno nacional y la visita de León XIV. García Cuerva explicó que, si bien no existen reuniones previstas con el presidente Javier Milei, sí se mantienen contactos con funcionarios nacionales y provinciales para coordinar los detalles de la agenda papal.

“Tenemos encuentros con Karina Milei y con los ministros de Seguridad nacional y de la provincia”, señaló el arzobispo porteño, quien además confirmó la realización de un encuentro interreligioso para el próximo lunes por la tarde.

García Cuerva destacó, además, el trabajo conjunto entre las autoridades de Seguridad de la Nación y de la provincia de Buenos Aires en la organización del operativo vinculado con la visita.

Respecto del eventual impacto político de la llegada del Papa, el arzobispo sostuvo que el viaje puede abrir un espacio para acercar posiciones entre el Gobierno y la Iglesia, aunque advirtió que existen diferencias concretas que no deben ser ignoradas.

En ese sentido, tomó distancia de la afirmación del canciller Pablo Quirno, quien había señalado que no existían “diferencias fundamentales” entre el Gobierno y la Iglesia. “Creo que Quirno quiere acentuar lo que nos une, pero también hay cosas en las que tenemos diferencias”, expresó García Cuerva.

Por su parte, monseñor Raúl Pizarro detalló el proceso de coordinación que comenzó meses atrás entre la Iglesia y distintos funcionarios del Gobierno.

Mencionó al canciller Pablo Quirno, al secretario de Culto, Agustín Ezequiel Caulo, y a la subsecretaria de Culto, María Inés Brogin Alba, como los primeros funcionarios con los que se iniciaron las conversaciones para organizar la visita.

A ese grupo se sumaron posteriormente la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y autoridades provinciales.

Pizarro también confirmó que la transmisión oficial de las actividades del Papa estará a cargo del Gobierno nacional.

La agenda

Otro de los puntos destacados durante la conferencia fue la agenda social que tendrá la visita papal. El titular de la CEA, Marcelo Colombo, puso especial énfasis en la cuestión de la discapacidad y en la situación que atraviesan numerosas familias.

En ese marco, destacó la visita de León XIV al Cottolengo Don Orione, prevista para el lunes 9 de noviembre, como uno de los momentos relevantes de su estadía en el país.

Colombo sostuvo que la discapacidad constituye una problemática que debe ocupar un lugar central en la agenda pública debido a la vulnerabilidad que enfrentan las personas y sus familias. Al mismo tiempo, buscó despegar esa actividad de cualquier interpretación partidaria o ideológica.

“La visita a Don Orione es un momento de profunda contemplación de la realidad humana”, señaló, al remarcar que la Iglesia pretende abordar esas problemáticas desde su misión religiosa y social.

En la misma línea, García Cuerva insistió en la necesidad de reconstruir los vínculos sociales y colocar a las personas más vulnerables en el centro de las políticas y de la discusión pública.

El arzobispo porteño advirtió que la llegada de León XIV no debería convertirse en un nuevo escenario de confrontación política. “Como sociedad argentina tenemos que evitar poner al Papa León de uno u otro lado de la grieta, sería un error”, afirmó.

Finalmente, García Cuerva destacó que el proceso de organización de la visita ya generó una instancia de diálogo entre representantes de la Iglesia y del Gobierno.

“Nos estamos sentando en una misma mesa el Gobierno Nacional y la Iglesia”, sostuvo, y planteó que el desafío será escuchar el mensaje que el Pontífice lleve al país y permitir que ese discurso interpele a los distintos sectores.

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