11 de junio de 2026

La deuda es deuda: El fantasma del 2018 sobrevuela en el análisis de economistas

El nuevo endeudamiento con el FMI no solo aumenta la dependencia económica del país, sino que también pone en riesgo la estabilidad financiera a largo plazo. A pesar del discurso oficial, la realidad es que Argentina estará más endeudada, con menos margen de maniobra y con una mayor presión por parte del FMI para aplicar ajustes estructurales que afectarán a la mayoría de la población.

El gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza) oficializó a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) la aprobación anticipada de las operaciones de deuda incluidas en el acuerdo que Argentina negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta decisión genera un intenso debate, ya que, aunque el Ejecutivo sostiene que no implica un aumento de la deuda, expertos advierten que el endeudamiento externo se incrementará y comprometerá el futuro económico del país.

En una columna publicada en La Nación, Milei defendió la operación afirmando que «la deuda bruta no sube» y que incluso podría reducirse si los nuevos fondos se destinan a recomprar títulos a valor de mercado. Sin embargo, economistas como Jorge Carrera, ex vicepresidente del Banco Central, desmienten esta afirmación y advierten que la deuda externa crecerá fuertemente, en contradicción con las promesas de campaña del presidente.

Carrera explica que el gobierno está disfrazando un nuevo endeudamiento con el FMI como una simple reestructuración interna. En realidad, lo que hará es cambiar una deuda intra-Estado con el Banco Central por una deuda con un acreedor internacional más costoso y exigente en términos de condicionalidades. En términos prácticos, esto significa que cada argentino deberá más dinero al FMI y que la soberanía económica se verá aún más comprometida.

El Riesgo de Repetir la Historia: El Fantasma de 2018

El caso más preocupante es que esta operación podría terminar en un escenario similar al de 2018, cuando el gobierno de Mauricio Macri tomó un préstamo con el FMI de USD 44.000 millones que fue utilizado en parte para financiar la fuga de capitales y sostener un tipo de cambio insostenible. Al final, esos dólares desaparecieron y la deuda quedó como una losa sobre las cuentas públicas.

Según Carrera, el nuevo préstamo podría tener el mismo destino. «Hacen este pasaje contable porque los fondos los van a gastar para intervenir en el mercado del dólar vía el Banco Central», denuncia. Es decir, en lugar de fortalecer las reservas o fomentar el crecimiento económico, los dólares del FMI podrían ser utilizados para subsidiar un tipo de cambio ficticio, beneficiando a especuladores y grandes empresas a costa de la población.

Opacidad y Falta de Control Democrático

Uno de los aspectos más criticados del nuevo acuerdo es la falta de transparencia y la decisión de eludir al Congreso. Según la legislación vigente, cualquier acuerdo con el FMI debe ser aprobado por el Parlamento, pero Milei pretende evitar este paso argumentando que no se trata de una nueva deuda. Carrera y otros economistas insisten en que el Congreso debe intervenir para evitar una nueva crisis de deuda que afecte a las futuras generaciones.

«El presidente Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili deberían comprometerse formalmente por escrito a no rifar esos dólares conseguidos con más deuda externa, que pagaremos nosotros, nuestros hijos y nietos», señala Carrera. La historia reciente de Argentina demuestra que cada vez que el país se endeuda con el FMI sin un plan claro y sin controles, la crisis es inevitable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *