La crisis de Granja Tres Arroyos golpea a la ex Cresta Roja: 200 despidos y temor por más cesantías
Los trabajadores enfrentan un escenario marcado por la paralización de la producción, salarios adeudados y el riesgo de que la crisis laboral continúe profundizándose.

La crisis que atraviesa el grupo Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo con despidos en la planta Wade, ubicada en El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, donde funcionaba la histórica empresa Cresta Roja.
La compañía comunicó cerca de 200 desvinculaciones, mientras que los trabajadores advierten que el número podría alcanzar los 400 si no aparece una solución que permita reactivar la producción.
El conflicto se suma a un escenario de fuerte deterioro laboral dentro del grupo empresario, que ya acumularía más de 1.200 despidos en establecimientos productivos y plantas de faena ubicados en Buenos Aires y Entre Ríos.
La situación en Wade se agravó además por las dificultades para abonar los salarios. Los trabajadores denuncian atrasos en el pago de quincenas y del adicional por presentismo, mientras la planta permanece sin actividad desde hace más de un mes y medio.
Hernán Ávalos, empleado del establecimiento, señaló que existen importantes sumas adeudadas al personal y destacó que la Justicia comercial estableció un plazo de nueve días para que la empresa regularice las obligaciones salariales pendientes.
El expediente se encuentra bajo análisis del Juzgado Comercial N° 18, a cargo de la jueza Valeria Pérez Casado.
A la paralización de las operaciones se agregó una nueva extensión de la suspensión de actividades. La empresa comunicó al personal que las tareas continuarían interrumpidas durante otros 30 días, entre el 22 de agosto y el 20 de septiembre.
La falta de producción y la incertidumbre sobre el futuro de la planta alimentan el temor entre los trabajadores y los representantes gremiales de que la reducción de personal no termine con esta primera tanda de despidos.
Según Ávalos, si no se concreta una salida financiera o una intervención judicial que permita encauzar la situación, las cesantías podrían llegar a 400 trabajadores, una cifra que representaría una parte significativa de la plantilla que tenía la fábrica antes de los últimos recortes.
Aunque esa posibilidad todavía constituye una advertencia planteada por los propios empleados y no una decisión formal de la compañía, refleja el nivel de incertidumbre que atraviesa actualmente la planta.
El caso de Wade se inscribe en la extensa y compleja historia de Cresta Roja, una compañía que atravesó durante años procesos de crisis, quiebras y sucesivos cambios de administración.
