La construcci贸n ideol贸gica de la sexualidad y el Estado c贸mplice (Parte I)

Nuevamente el autor del Libro 鈥淓SI鈥, profesor Andr茅s Mart铆nez, nos propone mirar la sexualidad a trav茅s de un cristal muy diferente al que lo har铆amos por estar acostumbrados en esta actualidad globalizada. Nos invita a reflexionar sobre cuestiones que en medio del fragor de la lucha por el reconocimiento y puesta en valor de la identidad de g茅nero, la legalizaci贸n del aborto y la toma de control de los espacios culturales para ganar espacios en la pol铆tica, resultan fundamentales y urgentes. Para el catedr谩tico, 鈥淟a sexualidad es una construcci贸n ideol贸gica en complicidad y monitoreo del Estado y las instituciones sociales鈥, el tema de sus postulados que desglosar谩 en tres entregas sucesivas y en las que pondr谩 en relieve las estructuras biol贸gicas, ideol贸gicas-estatales y la contracultura de la verdad, para entender por qu茅 la sexualidad no es el fin 煤ltimo, sino el medio.

La sexualidad humana siempre es tenida en consideraci贸n por muchos actores sociales e instituciones gubernamentales en general, que de una u otra manera procuran administrar su esencia y definir un est谩ndar sexual seg煤n sus intereses y accionar subjetivo. Durante d茅cadas la sexualidad humana fue considerada una entidad capaz de ser revocada, moldeada y reorientada seg煤n sean las aspiraciones de sus actores sin siquiera medir la gravedad de las consecuencias que ella podr铆a tener. Pensar a la sexualidad desde una 贸ptica ideol贸gica constituye una amenaza perturbadora para la esencia biol贸gica, psicol贸gica y espiritual del ser humano. La premisa para reconocer el modus operandi de las corrientes ideol贸gicas es conocer 鈥primeramente- la construcci贸n cient铆fica-biol贸gica-medica de la sexualidad humana.

Desde la concepci贸n celular el cigoto ya es una vida que tiene caracter铆sticas biol贸gicas propias dispuestas a desarrollarse en el lapso que dure el embarazo. Para que se produzca un nuevo ser es necesario que el 贸vulo y el espermatozoide se junten y fusionen, a este proceso se lo llama fecundaci贸n. En la especie humana la fecundaci贸n es interna, es decir se produce dentro del cuerpo de la mujer, concretamente en las trompas de Falopio.

En consonancia con la concepci贸n y fecundaci贸n se encuentra el embarazo, fase en que el 贸vulo fecundado se desarrolla durante el periodo de 9 meses y se realiza en el 煤tero. Cabe destacar que, en el segundo mes, los 贸rganos est谩n casi desarrollados y algunos comienzan a funcionar. Por eso es importante definir y sentar bases en cuanto al momento en que la vida humana se inicia desde la perspectiva cient铆fica. Y en este sentido, la vida comienza desde el momento de la concepci贸n o fertilizaci贸n, es decir, en la uni贸n del espermatozoide (llega con los 23 cromosomas del padre) y el 贸vulo (23 cromosomas correspondiente a la madre). Todo este proceso natural, es ampliamente admitido por las ciencias biol贸gicas y m茅dicas, debido a que a partir de la fusi贸n cromosom谩tica, se inicia un desarrollo continuo e interdependiente de un individuo gen茅ticamente nuevo.

      Entonces, la vida humana significa un proceso biol贸gico singular que cumple con un calendario natural capaz de desarrollar cada c茅lula y 贸rgano seg煤n la din谩mica de la gen茅tica interna del cigoto cuya definici贸n m茅dica corresponde a aquella primera c茅lula de la persona, pues ya no es mam谩 ni pap谩, sino que es un nuevo ser humano, gen茅ticamente 煤nico e irrepetible en la historia de la humanidad. Dicho cigoto, o nueva realidad corporal, es una c茅lula con 46 cromosomas portando as铆, 23 de la madre y 23 del padre. Gen茅ticamente, el cigoto, contar谩 con un centro coordinador del desarrollo que reside en las mol茅culas de ADN, fruto de la adici贸n de los caracteres gen茅ticos paternos y maternos, en una combinaci贸n nueva y particular.      Por lo tanto, es importante destacar un aspecto m谩s en torno al desarrollo embrionario desde la 贸ptica cient铆fica, la cual estoy haciendo menci贸n, y corresponde a se帽alar la relevancia que le brinda la ciencia al cigoto. La ciencia ha confirmado la personalidad del ni帽o por nacer y, en este sentido, un hombre de ciencia dijo; 鈥Cada uno de nosotros tiene un comienzo muy preciso, el momento de la concepci贸n[1]; significa entonces que mediante el sentido del tacto a trav茅s del vientre, 茅l (c茅lula nueva) percibe, siente y fomenta su personalidad, tiene movimiento aut贸nomo, se acomoda y rige su espacio.

A medida que la nueva c茅lula se va desarrollando la herencia y gen茅tica contribuyen en el funcionamiento del formado Sistema Nervioso con sus c茅lulas: las neuronas. All铆 se va a formar y expresar la psiquis humana. Alrededor de la sexta semana de concepci贸n se produce el cierre del tubo neural (precursor del Sistema Nervioso). Todo este andamiaje embrionario, dar谩 como resultado al cerebro y a la columna vertebral.

La realidad del inicio, desarrollo, reproducci贸n y procreaci贸n humana nos permite formatear un eufemismo real e inclaudicable. y es que; la sexualidad, en todas sus dimensiones, es una realidad bil贸gica, psicol贸gica y espiritual. El 谩lcali de esta afirmaci贸n que hago menci贸n, tiene su asociaci贸n con la taxonom铆a conceptual que hizo la Organizaci贸n Panamericana de la Salud (OPS) y la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) en su documento sobre 鈥淧romoci贸n de la Salud Sexual鈥, respecto a la definici贸n de; sexo, sexualidad, sexualidad anormal, salud sexual, perspectiva de g茅nero, identidad de g茅nero, entre otros. La realidad es que la biolog铆a y medicina han configurado exhaustivamente los fundamentos te贸ricos y cient铆ficos para evidenciar que, la sexualidad es una dimensi贸n integral de todo hombre y mujer sin siquiera dar por posible la alterativa de que se pueda gestar biol贸gicamente un sexo alterno fuera del binomio sexual y natural.

En concordancia con la estructuraci贸n biol贸gica del ser humano, se encuentra la realidad psicol贸gica con el que se desarrolla la integralidad sexual humana. La etapa intrauterina y neurodesarrollo explica el proceso por el cual el cerebro va evolucionando durante el embarazo. El cerebro comienza a desarrollarse luego de los 18 d铆as de la concepci贸n, y es aqu铆 en donde se forman las c茅lulas nerviosas que luego producen neuronas. En las primeras semanas el cerebro del embri贸n est谩 en su estadio m谩s simple y eso implica que a medida que vaya creciendo se ir谩 plegando sobre si mismo y formaran las distintas partes del cerebro como; el prosenc茅falo, el mesenc茅falo y el cerebelo. Durante el segundo trimestre del embarazo, el sistema nervioso cerebral comienza a complejizarse, aunque la principal actividad cerebral se moviliza a partir de las 7 semanas, acompa帽ado de la din谩mica fetal. Durante estas semanas las neuronas se duplican a una velocidad exponencial en un total de 250.000 neuronas que se desarrollan por minuto.

A partir del tercer trimestre del embarazo (27 semanas), el cerebro aumenta considerablemente su superficie. En este periodo se forman las dendritas, las conexiones sin谩pticas y las vainas de grasa de mielina que se encargan de proteger los axones. A las 30 semanas, el cerebro comienza a formar los surcos y circunvalaciones propias de este 贸rgano. A las 36 semanas el sistema nervioso ha completado totalmente su neurodesarrollo y el cerebro posee un total de 100 mil millones de neuronas las cuales le acompa帽aran en su vida en general. En este mismo orden, es importante reconocer y asentar que el cerebro humano se desarrolla durante un periodo prolongado, su maduraci贸n continua durante la adolescencia y la edad adulta. De ah铆 que, la evoluci贸n cerebral esta propensa a modificaciones ambientales y a apariciones de estr茅s neuronal producto del comportamiento social del individuo.       El basamento psicol贸gico del individuo es producto de dos determinantes bien significativos: por un lado, lo gen茅tico y, por otro lado, la calidad de las relaciones interpersonales que se tienen durante el embarazo. La firmeza ps铆quica y mente saludable se comienza a originar a partir del embarazo, tiempo en que la madre necesita ineludiblemente de un ambiente favorable para fortalecer las conexiones neuronales del individuo por nacer. La claridad de la ciencia es maravillosa y compatible con las admisiones biol贸gicas y naturales de un dise帽o sobrenatural de la raza humana. Toda especie y criatura creada tiene una divina expresi贸n que se pronuncia en un tremendo esplendor de perfecci贸n, conexi贸n y autenticidad.


[1] Doctor Jerome Lejoune Dr en Medicina y en Ciencias por la Universidad de la Sorbonne. Fundador de la patolog铆a cromos贸mica humana. Premio Kennedy 1962. Profesor de gen茅tica fundamental.

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