3 de junio de 2026

La CGT amenaza con un paro general tras el decreto de aumento del salario mínimo de Milei

La central sindical, que durante el primer año del gobierno de Milei había adoptado una postura más dialoguista, advirtió que podría convocar a un paro general con movilización en el mes de enero.

Ph: Archivo

La CGT reaccionó con dureza al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por el presidente Javier Milei, que establece un aumento del salario mínimo, vital y móvil hasta marzo de 2025, cuando llegará a $297.000.

La medida anunciada por el gobierno, que establece un incremento escalonado hasta principios del año próximo, no ha sido bien recibida por la CGT, que considera que el aumento no responde a las necesidades de los trabajadores, quienes ven una caída alarmante de su poder adquisitivo. Según los sindicalistas, el aumento es insuficiente y está lejos de los $572.000 que pedían, y que consideran necesarios para que el salario mínimo alcance un nivel digno.

La posibilidad de que la CGT convoque a un paro general fue planteada por uno de los triunviros de la central, el dirigente camionero Octavio Argüello, quien reemplazó a Pablo Moyano luego de su renuncia. En declaraciones a El Destape, Argüello manifestó que las diferencias con el gobierno de Milei se están profundizando y que, si no hay respuestas satisfactorias a las demandas de los trabajadores, se evaluará la convocatoria a una medida de fuerza.

«Se va a definir de manera colectiva, pero no descartamos una movilización o un paro general. Siempre lo haremos dentro del marco de la democracia y la ley», señaló el dirigente, quien subrayó que la CGT no descarta realizar un paro nacional con despliegue de columnas por las calles, lo que marcaría un punto de inflexión en la relación con el gobierno.

La crítica al aumento y la pérdida del poder adquisitivo

El decreto firmado por Milei ha generado una fuerte reacción en la central sindical, que considera que el aumento del salario mínimo es favorable a los empresarios y perjudicial para los trabajadores. Desde la CGT se señaló que el salario mínimo «viene acumulando una pérdida estimada de más del 70% de su poder adquisitivo» debido a la inflación y la recesión, lo que deja el valor del salario mínimo por debajo de lo que se registraba en diciembre de 2001, antes de la crisis de la convertibilidad.

A pesar de que el presidente prometió avanzar con una reforma laboral profunda en 2025, el aumento del salario mínimo y otras decisiones gubernamentales, como la reforma sindical que elimina las reelecciones de los sindicalistas, y las negociaciones sobre los aportes de las obras sociales, siguen generando fricciones entre la CGT y la Casa Rosada. Además, desde el Ejecutivo se deslizó la posibilidad de establecer un techo a las paritarias del 1% mensual, lo que sería otro golpe para los trabajadores en un contexto inflacionario.

La postura de la CGT y la búsqueda de un diálogo

A pesar de la creciente tensión, el espíritu dialoguista de la CGT no ha desaparecido. Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio), también integrantes del triunvirato, siguen apostando al diálogo con el gobierno. Sin embargo, la paciencia de los gremios parece agotarse, ya que, como explicó Argüello, el gobierno de Milei «no escucha» las demandas de los trabajadores, lo que aumenta la posibilidad de una protesta masiva.

«Cada vez esto se va a ir profundizando más», advirtió el camionero, quien reconoció que el malestar crece dentro de la central obrera, especialmente por las promesas incumplidas y la falta de un plan concreto que beneficie a los trabajadores en un contexto económico tan complejo.

Un panorama incierto

La reacción de la CGT ante la medida del gobierno de Milei refleja la creciente polarización entre los sindicatos y el Ejecutivo, que a pesar de haber mantenido un diálogo durante su primer año de mandato, enfrenta ahora una oposición más firme y organizada. El incremento del salario mínimo, que inicialmente parecía una medida bien recibida, ha generado una ola de críticas por considerarlo insuficiente frente a las necesidades de los trabajadores, que ven cómo sus salarios pierden poder adquisitivo frente a la inflación y la recesión.

Si las tensiones no se alivian en los próximos días, el paro general y las movilizaciones anunciadas por la CGT podrían ser una realidad en el inicio de 2025, en lo que sería una de las primeras grandes medidas de fuerza contra el gobierno de Milei.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *