La CGT advierte: “No pueden existir precios libres y paritarias pisadas”
Bajo el lema de una «alerta nacional», la central obrera dejó en claro que el conflicto trasciende las adhesiones parciales, como la decisión de la UTA de no sumarse, y apunta directamente al modelo económico impulsado desde Casa Rosada.

En una nueva muestra de tensión entre el Gobierno y el movimiento sindical, la Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó el paro general de 24 horas convocado para este jueves 10 de abril, en rechazo al rumbo económico del oficialismo y en defensa de los derechos laborales.
«Ratificamos el paro del jueves. Es una medida consensuada con la totalidad de las organizaciones confederadas, junto con las dos CTA», expresó Héctor Daer, uno de los secretarios generales de la CGT, durante una conferencia de prensa en la sede de Azopardo. En ese marco, el dirigente de Sanidad fue categórico al responder a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que anunció que garantizará el servicio de colectivos: “El paro va más allá de una discusión sectorial. El 9 de mayo del año pasado también hubo transporte y, sin embargo, fue una medida contundente”.
La crítica central del sindicalismo está dirigida a la política económica del gobierno libertario, que promueve una supuesta «libertad de mercado» mientras mantiene congeladas las negociaciones salariales y no homologa acuerdos paritarios ya firmados. «No pueden existir precios libres y paritarias pisadas», advirtió Daer. “Lo que estamos enfrentando es un intento de disciplinamiento social y laboral, donde el mercado fija todo y el salario queda rezagado”.
Los gremios que integran la CGT también manifestaron su apoyo a las marchas de jubilados que se realizan todos los miércoles frente al Congreso de la Nación. En palabras de Daer: “Hacemos nuestro ese reclamo. Es indispensable una actualización de emergencia de los haberes de jubilados y pensionados. No se puede seguir ajustando sobre los sectores más vulnerables”.
El paro se da en un contexto de creciente malestar social, con una inflación sin freno, caída del poder adquisitivo, despidos en el sector público y una política oficial de ajuste que, según los sindicatos, golpea de lleno a trabajadores, jubilados y sectores populares. En ese sentido, la movilización prevista para este jueves no solo es una protesta laboral, sino una expresión política más amplia frente a un modelo que, denuncian, “concentra la riqueza y profundiza la desigualdad”.
