La actividad metalúrgica registró una contracción interanual de -7,1%
La actividad metalúrgica en Argentina continúa atravesando un contexto desafiante. Durante el mes de noviembre, el sector registró una contracción interanual de -7,1%, acumulando así una caída de -12,9% en lo que va del año, en comparación con el mismo período de 2023. Este descenso refleja las dificultades que enfrenta la industria, afectada por factores como la alta inflación, la inestabilidad económica y una menor demanda tanto interna como externa.

En cuanto a la utilización de la capacidad instalada (UCI), el informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) señala una disminución del -4,5 p.p. en relación con noviembre de 2023. Aunque la caída sigue siendo relevante, esta muestra una desaceleración respecto a los meses previos, lo que sugiere una leve estabilización en el sector. Sin embargo, el promedio de 2024 se encuentra -8,9 p.p. por debajo del promedio de 2023, lo que indica que la capacidad productiva sigue estando lejos de sus niveles óptimos.
Empleo y producción: impactos diferenciados
El empleo en la industria metalúrgica también ha mostrado señales de debilidad. En términos interanuales, el empleo cayó -1,5%. Sin embargo, en comparación con octubre, la variación fue nula, lo que indica que la pérdida de puestos de trabajo podría haber tocado fondo. Este dato es relevante en un contexto en el que la falta de inversión y la incertidumbre económica complican la recuperación del empleo en el sector.
Dentro de la variada gama de productos metalúrgicos, algunos rubros han mostrado resultados contrastantes. La maquinaria agrícola y las carrocerías y remolques fueron los sectores que mejor desempeño tuvieron en comparación con 2023, debido en gran parte a la recuperación de la actividad agroindustrial tras los efectos de la sequía que afectó a Argentina el año anterior. En contraste, el sector de fundición sigue siendo uno de los más perjudicados, con una caída significativa en términos interanuales. Los bienes de capital, por su parte, continúan con una tendencia negativa, acumulando más de un año de disminuciones en su producción.
Análisis regional: variaciones desiguales
A nivel regional, el panorama es desigual. Buenos Aires y Córdoba registraron caídas en su producción más pronunciadas que el promedio del sector, mientras que en Mendoza y Entre Ríos también se observó una disminución, aunque en menor magnitud. En contraste, Santa Fe experimentó un aumento interanual del 0,7%, impulsado principalmente por la recuperación del sector de maquinaria agrícola, un rubro clave para la provincia.
Comercio exterior: exportaciones en alza, importaciones a la baja
En cuanto al comercio exterior, los productos metalúrgicos han experimentado un repunte en las exportaciones. En octubre, el sector exportó u$s489 millones, lo que representa un aumento del 24,7% en comparación con octubre de 2023. Este incremento en las ventas al exterior refleja una demanda más fuerte de productos metalúrgicos argentinos en los mercados internacionales.
Por otro lado, las importaciones de productos metalúrgicos cayeron -8,2% en comparación con el año anterior, sumando un total de u$s2.353 millones. Sin embargo, se observa una tendencia al alza en las importaciones mensuales, lo que podría señalar una posible recuperación de la demanda interna en ciertos sectores.
En el acumulado del año 2024, las exportaciones metalúrgicas ya superan los 4.000 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzan los 18.000 millones de dólares, reflejando la disparidad entre lo que el país exporta y lo que importa en este sector estratégico.
Expectativas de los empresarios: optimismo moderado
A pesar de los desafíos actuales, las expectativas para los próximos tres meses son positivas por sexto mes consecutivo. Según el informe de ADIMRA, el 41,3% de las empresas metalúrgicas prevé un aumento en su producción en los próximos meses, aunque la mayoría de ellas estima que este incremento será “leve”. En cambio, el 23,9% de las empresas anticipa una disminución en su producción, lo que refleja la cautela predominante ante la incertidumbre económica.
Aunque el sector metalúrgico argentino sigue enfrentando dificultades significativas, las expectativas a corto plazo sugieren que se podría estar ante un proceso de estabilización. Sin embargo, las empresas seguirán enfrentando retos derivados de la inflación, las altas tasas de interés y las fluctuaciones en la demanda interna y externa. El desempeño de las exportaciones, junto con una posible mejora en la utilización de la capacidad instalada, será clave para la recuperación sostenida del sector.
