10 de mayo de 2026

Kicillof presenta el Presupuesto 2026 como una defensa política frente a Milei y busca apoyo interno en el peronismo

En un escenario de confrontación abierta entre la Casa Rosada y La Plata, el Presupuesto 2026 de Kicillof se proyecta como un campo de disputa sobre el futuro económico y político de la provincia más populosa del país.

El gobernador Axel Kicillof presentará este martes el Presupuesto 2026 de la provincia de Buenos Aires acompañado por su ministro de Economía, Pablo López, en un acto que trasciende lo administrativo para convertirse en una declaración política.

En medio de una relación tensa con el gobierno nacional y de crecientes divisiones dentro del peronismo, el mandatario bonaerense utilizará la presentación como una plataforma para reforzar su liderazgo territorial y exponer su modelo de gestión frente al de Javier Milei.

La decisión de realizar un evento público antes de enviar el proyecto a la Legislatura marca un cambio de estrategia. Kicillof busca, por un lado, instalar el debate en la arena política antes que en la técnica, y por otro, exhibir un respaldo amplio de intendentes y funcionarios provinciales. Este gesto apunta a contrarrestar las tensiones internas del oficialismo y a mostrar que conserva el control del peronismo bonaerense, el núcleo histórico del poder justicialista.

El Presupuesto 2026 incluirá proyecciones de gastos, recursos y un pedido de endeudamiento para cubrir vencimientos próximos, pero su trasfondo es claramente político. La provincia reclama una deuda de 12,9 billones de pesos que, según Kicillof, la Nación mantiene con Buenos Aires. El gobernador busca con este reclamo legitimar su narrativa de resistencia frente al ajuste fiscal del Ejecutivo nacional, a la vez que plantea la necesidad de herramientas financieras para sostener políticas públicas en un contexto que califica como “ruinoso”.

La presentación se produce además en un momento clave para el equilibrio institucional de la provincia. Con una Legislatura fragmentada y sin mayoría automática, Kicillof deberá negociar con sectores opositores —incluidos intendentes alineados con La Libertad Avanza y con el PRO— para lograr la aprobación del presupuesto y del endeudamiento. El acto de hoy busca, en ese sentido, sentar las bases de esa discusión desde una posición de fortaleza política y legitimidad territorial.

Más allá de los números, el Presupuesto 2026 es la carta de Kicillof para definir su perfil de gestión en el segundo tramo de su mandato. Su apuesta combina continuidad del gasto público con reclamos de federalismo fiscal, en abierta contraposición al modelo de Milei, basado en la austeridad y el ajuste.

El desafío del gobernador será convertir esta presentación en algo más que un acto simbólico. Si no logra articular mayorías legislativas ni obtener respuestas del gobierno nacional, el presupuesto podría convertirse en una herramienta de resistencia más que de gestión.

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