Kicillof: «Hay que ponerle un límite urgente a este desenfreno autoritario»
La reacción de Kicillof se suma a un creciente repudio por parte de distintos sectores políticos y sociales, que han exigido explicaciones y responsabilidades ante la represión sufrida por los manifestantes. Entretanto, organizaciones de derechos humanos y la prensa continúan denunciando el uso desproporcionado de la fuerza por parte del gobierno nacional.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, expresó una fuerte crítica a la represión ejercida este miércoles por las fuerzas de seguridad en inmediaciones del Congreso de la Nación. En un mensaje difundido a través de la red social X, el mandatario denunció que el accionar policial representa «un atentado contra derechos esenciales de la democracia».
La jornada estuvo marcada por la violenta respuesta de las fuerzas federales a manifestantes que protestaban contra las políticas de ajuste del gobierno. Entre los presentes, se encontraban jubilados y ciudadanos que reclamaban pacíficamente. «La represión que se vivió hoy fue completamente feroz, ilegal y premeditada. Una descarga de violencia sobre jubilados y ciudadanos que protestaban contra el ajuste», sentenció Kicillof.
Uno de los hechos más alarmantes de la jornada fue la agresión sufrida por Pablo Grillo, fotoperiodista que recibió un impacto directo en la cabeza de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un efectivo policial. Sobre este episodio, Kicillof cuestionó las justificaciones oficiales del gobierno: «Mientras un fotógrafo lucha por su vida, los voceros del gobierno mienten, justifican la violencia y difunden el odio». Sus palabras fueron dirigidas en particular contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, así como contra el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el vocero presidencial, Manuel Adorni, quienes minimizaron los hechos.
El gobernador bonaerense se encontraba en Bahía Blanca supervisando las tareas de reconstrucción tras el temporal que devastó la ciudad cuando expresó su repudio a la brutal represión. En su mensaje, cerró con una advertencia que resuena en el escenario político actual: «Hay que ponerle un límite urgente a este desenfreno autoritario».
