José Urtubey cruzó a José Luis Espert: «Es bruto, es el clásico tipo de manual que poco trabajó»
El pasado martes, el gobierno de Javier Milei dejó en claro sus prioridades al no asistir a la 30° Cumbre Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA). Tanto el presidente como el ministro de Economía, Luis Caputo, pasaron por alto un evento fundamental para el sector industrial del país, delegando su representación a un funcionario de segundo rango, Juan Pazo, secretario de Coordinación de la Producción.

La ausencia de un liderazgo significativo en la cumbre no es solo un hecho simbólico, sino que se suma a un contexto de políticas que parecen desestimar la relevancia de la industria en la agenda gubernamental. Las acciones y mensajes enviados desde la Casa Rosada dejan entrever un panorama desolador para los industriales, quienes ya enfrentan desafíos graves en un contexto económico complicado.
Sin embargo, los ataques hacia el sector no sólo se manifiestan a través de la falta de apoyo institucional. En el ámbito de la comunicación, el partido La Libertad Avanza ha desatado un fuerte bombardeo dialéctico contra los empresarios argentinos, utilizando un elaborado y costoso sistema de trolls en redes sociales.
Uno de los ataques más recientes provino del diputado nacional José Luis Espert, quien utilizó su cuenta en la red social X para lanzar una serie de descalificaciones a los industriales, llamándolos «caraduras» y rematando con un desmesurado «váyanse a cagar». Su comentario despertó una respuesta inmediata del dirigente de la UIA, José Urtubey, quien, en diálogo con FM Re, no escatimó críticas hacia Espert. Urtubey calificó de «bajo nivel cultural» y de «falta de estudio» el exabrupto del diputado libertario, enfatizando que este tipo de comentarios no refleja la complejidad de la actual coyuntura internacional.
Urtubey destacó que los países desarrollados, como Estados Unidos, están tomando medidas como el aumento de aranceles y la custodia de relaciones comerciales, en un contexto de creciente tensión con China. En su opinión, este enfoque no implica un cierre de fronteras, sino una necesidad de comprender el panorama geopolítico actual.
«Espert es bruto, es el clásico tipo de manual que poco trabajó y poco se actualiza para tener también una mirada internacional», sentenció Urtubey, dejando claro que el descalificativo del legislador libertario no le tomó por sorpresa, ya que lo considera un «personaje menor» en el ámbito político que regularmente emite este tipo de comentarios desafortunados.
Este intercambio entre los representantes del gobierno y los industriales pone de relieve una creciente desconexión entre las decisiones políticas y las necesidades de un sector clave para el desarrollo económico del país, y plantea serias dudas sobre la dirección de la política industrial bajo la administración de Milei. La industria argentina, a la espera de señales claras y apoyo tangible, enfrenta desafíos que solo se ven profundizados por la falta de atención desde el poder central.
