Israel: Familias de rehenes se movilizan para exigir un alto el fuego y un acuerdo con Hamás
La protesta, convocada como un «Día Nacional de Lucha», ocurre mientras el gabinete de seguridad israelí debate el futuro de la ofensiva militar en Gaza, que, según los manifestantes, pone en riesgo la vida de los rehenes.

Cientos de manifestantes israelíes, liderados por familiares de los rehenes retenidos en Gaza, bloquearon carreteras e incendiaron neumáticos en varias ciudades de Israel este martes para presionar al gobierno de Benjamín Netanyahu a que acepte un alto el fuego y un acuerdo de intercambio con Hamás.
«Vuelvan a la mesa de negociación. Hay un buen acuerdo sobre la mesa», declaró Ruby Chen, padre de un rehén con doble nacionalidad israelí y estadounidense cuyo cuerpo sigue retenido por Hamás. El sentimiento de urgencia es palpable entre las familias, que han perdido la fe en la estrategia militar del gobierno.
Einav Zangauker, cuyo hijo fue secuestrado en octubre, criticó duramente al primer ministro: «El primer ministro optó, una y otra vez, por sacrificar a civiles en aras de su Gobierno». Esta declaración refleja la creciente frustración con la estrategia de Netanyahu, que prioriza la «destrucción de Hamás» sobre la liberación de los rehenes.
Desde el asalto del 7 de octubre, 251 personas fueron capturadas, y solo ocho han sido rescatadas con vida por las fuerzas israelíes. Se estima que unos 50 rehenes aún permanecen en Gaza, con la alarmante posibilidad de que solo 20 sigan con vida, según las propias estimaciones de Israel.
Tensión política y la encrucijada del gobierno
La presión de los manifestantes pone a Netanyahu en una posición delicada. Mientras su gabinete de seguridad se reúne para discutir la situación, la posibilidad de un acuerdo de alto el fuego enfrenta la oposición de miembros de extrema derecha de su coalición, quienes han amenazado con retirarse si se negocia una tregua.
Netanyahu ha sostenido que la ofensiva militar es la mejor manera de debilitar a Hamás y asegurar el regreso de los rehenes. Sin embargo, las familias y sus partidarios argumentan lo contrario: una mayor acción militar solo aumentaría el peligro para quienes siguen cautivos. La manifestación de este martes subraya la profunda división en la sociedad israelí sobre cómo proceder, y si el objetivo de «destruir a Hamás» puede ser alcanzado sin sacrificar las vidas de los rehenes que aún esperan ser liberados.
