El Gobierno de España declara a casi todo el país «zona catastrófica» por los incendios
La medida busca agilizar el acceso a ayudas para los damnificados en lo que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado como «una de las mayores catástrofes medioambientales de los últimos años».

El Gobierno español ha declarado como «zonas gravemente afectadas por los incendios» a territorios de todas las comunidades autónomas, a excepción del País Vasco, en respuesta a un verano sin precedentes que ha dejado más de 410.000 hectáreas calcinadas por más de 113 grandes fuegos.
La decisión se toma mientras varios incendios de gran envergadura siguen activos, especialmente los que afectan a las provincias de Lugo, Zamora y León. La magnitud de los daños ha llevado al Ejecutivo a incluir en la declaratoria también a cinco territorios afectados por fuertes lluvias. La urgencia del gobierno es que los perjudicados puedan recibir asistencia lo antes posible.
La gravedad de la situación se vio agravada por un trágico accidente en Orense, donde dos militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME) resultaron heridos graves tras la colisión de su vehículo con un camión. Los heridos, que participaban en las labores de extinción, tuvieron que ser trasladados de urgencia a un hospital.
Debate sobre la criminalidad detrás de los fuegos
La alta incidencia de incendios provocados ha desatado un debate político. Desde el 1 de junio, las autoridades han detenido a 48 personas y están investigando a otras 134 por su presunta responsabilidad en los fuegos. El Partido Popular ha propuesto la creación de un «registro nacional de pirómanos», una iniciativa que ha sido cuestionada por el ministro Grande-Marlaska.
El ministro precisó la diferencia entre un pirómano (una persona con un trastorno psiquiátrico) y un incendiario (alguien que prende fuego de forma intencionada por diversas motivaciones). También destacó que gran parte de los incendios son producto de la negligencia, por incumplimiento de las normas de prevención en épocas de alto riesgo.
Este punto subraya que, además del dolo criminal, la imprudencia humana es un factor significativo en la devastación que ha marcado este trágico verano para España.
