Irán da por «inminente» un ataque de EE.UU.
A pesar de mantener abiertas las vías diplomáticas, el régimen iraní parece estar preparándose para la peor de las hipótesis, priorizando su defensa y la reorganización interna para garantizar su supervivencia ante un posible enfrentamiento con Estados Unidos.

Irán se prepara ante la amenaza de un posible ataque militar por parte de Estados Unidos, según informa ‘The New York Times’. El país ha puesto en marcha una serie de medidas para fortalecer su defensa y garantizar la continuidad del régimen en caso de conflicto o de la eliminación de sus principales líderes.
Desde hace semanas, Teherán ha incrementado el despliegue de misiles en sus fronteras y ha reforzado su presencia en el Golfo Pérsico, incluyendo maniobras navales y el cierre temporal del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial. La inteligencia iraní considera que un ataque de Washington podría ser «inminente e inevitable», pese a las negociaciones diplomáticas en curso relacionadas con su programa nuclear.
El líder supremo, Alí Jamenei, ha emitido advertencias directas a Estados Unidos, asegurando que su ejército puede devolver cualquier agresión y amenazando con hundir buques estadounidenses en la región. Además, ha activado un plan de contingencia para asegurar la supervivencia del régimen en caso de guerra o de la eliminación de sus principales dirigentes.
Este plan incluye la creación de múltiples niveles de sucesión para cargos militares y gubernamentales, delegando decisiones en un círculo reducido de confianza. Entre los posibles sucesores, el nombre de Alí Larijani, actual jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, ha cobrado mayor relevancia, ya que su influencia en las decisiones del régimen se ha fortalecido en los últimos tiempos.
Los planes también contemplan el despliegue de unidades especiales de policía, inteligencia y milicias como los Basij en las principales ciudades para prevenir disturbios internos en un escenario de conflicto abierto.
Por otro lado, el presidente iraní, Masoud Bazeshkian, habría visto disminuir su protagonismo frente a figuras como Larijani, que ahora parecen liderar la estructura de poder en un contexto de creciente tensión con Washington.
