12 de mayo de 2026

Cervecería Quilmes reduce a un tercio de empleos en su planta de Zárate

Más allá de las variables macroeconómicas, el episodio expone la fragilidad de las apuestas industriales atadas a ciclos de consumo inestables y plantea dudas sobre la sostenibilidad de inversiones anunciadas como estratégicas pero vulnerables a cambios bruscos del contexto económico.

La planta que Cervecería Quilmes inauguró en 2020 en Zárate como emblema de expansión industrial y sustitución de importaciones atraviesa hoy un proceso de fuerte contracción.

Concebida para producir en el país la cerveza mexicana Corona, el establecimiento pasará de una dotación inicial de 260 trabajadores a poco más de 80, tras la implementación de un nuevo plan de retiros voluntarios.

La inversión, que superó los 5.000 millones de pesos en aquel momento, había sido presentada como una apuesta estratégica de largo plazo. Sin embargo, apenas cinco años después, la compañía reconoce en los hechos un cambio drástico de escenario: caída de ventas, reducción de turnos y un repliegue productivo que deja operativa solo una línea —la de vidrio no retornable— y un único turno de trabajo.

Según fuentes gremiales, la producción se redujo a menos de la mitad y durante 2025 ya se habían ejecutado despidos en el marco de un desplome del consumo cercano al 45% el año anterior. Ese retroceso no solo impactó en la planta de Zárate, sino que obligó a paralizar temporalmente la producción en la sede central de la compañía.

Desde el sindicato cervecero advierten que el acuerdo de retiros voluntarios se dio bajo la amenaza latente de un cierre total. El delegado Horacio Romero atribuyó la crisis a una “importación indiscriminada” y a la fuerte baja del consumo de cerveza, dos factores que —según el gremio— erosionan la viabilidad de la producción local.

El caso abre interrogantes más amplios. ¿Se trató de una sobreestimación de la demanda al momento de la inversión? ¿Falló la estrategia frente a un mercado interno volátil y crecientemente competitivo? ¿O el problema radica en una estructura de costos que pierde frente a la importación?

Lo cierto es que el proyecto que nació como símbolo de expansión y generación de empleo industrial termina, en el corto plazo, reducido a un tercio de su plantilla original.

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