Inflación: los transportistas se defienden, “el flete no es formador de precios”
De acuerdo a un cálculo de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeaac), de acuerdo a la distancia recorrida y el tipo de mercancía transportada, la incidencia del transporte de mercaderías en el precio final de un producto es de entre 1% y 4%.

La entidad tomó como base para su análisis a tres productos sensibles de la canasta básica, como aceite, yerba y azúcar. Según su relevamiento, la incidencia del flete en el precio final de estos alimentos es de 1,48%; 1.02% y 1,53%, respectivamente.
Un dato a tener en cuenta es que el informe se realizó durante la primera semana de octubre, previo al dato de inflación de septiembre publicado por el Gobierno. El pasado 12 de octubre, el Indec publicó que esta cifra trepó al 12,7% y superó el 100% en el acumulado del año.
En el caso de botellas de 1 litro de aceite de girasol para consumo familiar,, el costo para transportar 28 toneladas es de $339.000. Para este número, se consideró una distancia de 700 kilómetros entre la planta productora y el centro de distribución.
Sobre el valor de venta al público de cada botella -calculado en $816-, el peso del costo del flete es de $12,11, cifra que equivale al 1,48% del precio en góndola.
En los casos de yerba y azúcar, las cuentas con similares. Para transportar un chasis de paquetes de 1 kilo de yerba desde Misiones hasta Buenos Aires, el costo del camión es de $565.000 y según Fadeaac, sobre el valor de cada kilo ($1.970), el peso del costo de transporte es de $20,18, equivalente al 1,02% del precio final.
Si se mide el paquete de azúcar de 1 kilo, contabilizando un flete desde Tucumán hasta Buenos Aires, el desembolso es de $364.000 por viaje. Sobre un precio final en góndola de $850 por kilo, el peso del costo de transporte es de $13, lo que equivale al 1,53% del valor final.
