13 de mayo de 2026

Incendios en Chubut: elogios presidenciales en redes y un Estado ausente frente a la peor catástrofe ambiental

En contraste con la retracción del Estado nacional, la solidaridad social se convirtió en un factor central para enfrentar la emergencia. Organizaciones comunitarias, sindicatos, colectivos culturales y vecinos de la Comarca Andina se articularon para sostener la lucha contra el fuego, evidenciando que, ante la ausencia de políticas públicas robustas, la respuesta quedó en manos de quienes combaten las llamas con compromiso, sacrificio y recursos propios.

Ph: Maxi Jonas/m1

Mientras los incendios forestales ya consumieron más de 12.000 hectáreas de bosques nativos milenarios en Chubut y pusieron en riesgo a miles de residentes y turistas, el gobierno de Javier Milei enfrenta crecientes cuestionamientos por su limitada respuesta estatal ante una de las emergencias ambientales más graves de la historia reciente de la provincia.

En ese contexto, el Presidente optó por expresar su respaldo a los bomberos y brigadistas a través de un mensaje en la red social X, un gesto que contrastó con el ajuste estructural aplicado a las políticas de prevención y combate del fuego.

Las llamas avanzaron sobre zonas pobladas y productivas en un escenario marcado por recortes presupuestarios, subejecución de fondos y debilitamiento institucional del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, hoy rebautizado como AFE. Bomberos voluntarios de El Hoyo denunciaron públicamente la falta de asistencia oportuna del gobierno nacional, señalando que los recursos llegaron tarde y en cantidades insuficientes, obligando a los combatientes a enfrentar el fuego con medios precarios.

Pese a este panorama, Milei destacó el “heroísmo” de quienes arriesgan su vida en el terreno y agradeció el trabajo de brigadistas, bomberos y voluntarios. El mandatario también celebró la incorporación de 78 nuevos efectivos, provenientes de Córdoba y del propio sistema nacional, aunque la magnitud del refuerzo resulta limitada frente a un operativo que involucra a unos 450 brigadistas oficiales, además de una cantidad aún mayor de voluntarios y vecinos que aportan vehículos, combustible y herramientas con recursos propios.

En el trasfondo de la tragedia aparece con fuerza el ajuste fiscal impulsado por el gobierno libertario. Según datos de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el área de Ambiente —degradada de ministerio a subsecretaría— tendrá en 2026 un presupuesto 33,8% menor al de 2025 y 80% inferior al de 2023 en términos nominales. El Fondo Nacional de Bosques Nativos recibirá apenas una fracción de lo que establece la ley, mientras que los planes de protección forestal prácticamente desaparecieron.

Las cifras reflejan el impacto de esta política: de acuerdo con Greenpeace, Chubut concentra el 56% de la pérdida del bosque andino, y los datos oficiales muestran que la superficie de bosque nativo quemado se cuadruplicó en apenas un año. En este escenario, el reconocimiento presidencial en redes sociales aparece más como un gesto simbólico que como una respuesta estructural frente a una crisis que expone los límites del modelo de ajuste aplicado a áreas clave de gestión del riesgo.

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