Histórico: Argentina, un país con Memoria
La histórica Plaza de Mayo volvió a convertirse en el epicentro de una multitudinaria manifestación cargada de simbolismo y compromiso social.

Este espacio, profundamente ligado a las luchas populares a lo largo de la historia argentina, fue nuevamente escenario de una jornada atravesada por el reclamo de Memoria, Verdad y Kusticia, bandera sostenida durante décadas por las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros actores sociales.
A lo largo del tiempo, la plaza no solo albergó las demandas de organismos de derechos humanos, sino también las de trabajadores, estudiantes y diversos movimientos sociales, consolidándose como un símbolo de resistencia colectiva.
En este contexto, persisten debates en torno a la interpretación del pasado reciente, donde ciertos sectores intentan reinstalar visiones controvertidas como la denominada teoría de los dos demonios.
Sin embargo, amplios sectores sostienen que el eje central sigue siendo el reconocimiento del terrorismo de Estado ejercido durante la última dictadura, caracterizado por su accionar sistemático y represivo.
En una nueva conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, miles de personas se movilizaron en todo el país. La convocatoria reunió a organizaciones sociales, sindicatos, agrupaciones políticas y ciudadanos independientes que reafirmaron la consigna “Nunca Más” y renovaron el reclamo por los 30 mil desaparecidos.
La jornada también estuvo atravesada por cuestionamientos hacia el gobierno de Javier Milei, particularmente en relación con su postura sobre derechos humanos. Bajo consignas como “Que digan dónde están”, los manifestantes expresaron tanto su rechazo a políticas actuales como su preocupación por discursos considerados negacionistas.
Durante el acto central, se dio lectura a un documento consensuado por los organismos convocantes, en el que se reivindicó la lucha contra el olvido, se exigió justicia y se reafirmó la defensa de la democracia. Aunque la Ciudad de Buenos Aires concentró la mayor movilización, las marchas se replicaron en distintos puntos del país, evidenciando que la memoria colectiva continúa vigente y moviliza a amplios sectores de la sociedad argentina.
