Gustavo Yankelevich: «Franco me dijo que el papá lo desmayó a golpes»
Las declaraciones de Gustavo se suman al testimonio de Valentín y reabren el debate sobre la violencia intrafamiliar, las dificultades que enfrentan los menores para pedir ayuda y el papel de los adultos que pueden intervenir ante situaciones de riesgo. Por ahora, los episodios relatados corresponden a las declaraciones públicas de los protagonistas y deben atribuirse a sus testimonios.

Gustavo Yankelevich rompió el silencio sobre los episodios de violencia que, según denunciaron sus nietos Valentín y Franco, habrían sufrido durante su infancia por parte de Darío Giordano. Visiblemente emocionado y entre lágrimas, el productor televisivo contó que Franco le confesó que había sido golpeado hasta perder el conocimiento y explicó por qué la familia mantuvo en reserva durante años aquella situación.
La revelación se produjo después de que Valentín Yankelevich, de 23 años, relatara públicamente las agresiones físicas y psicológicas que aseguró haber padecido tras la muerte de su madre, Romina Yan, en 2010. Su testimonio volvió a poner el foco sobre una etapa familiar marcada, según los relatos difundidos, por el miedo, el sufrimiento y la búsqueda de un entorno seguro.
En una entrevista con Intrusos, por América TV, Gustavo explicó que los hermanos necesitaban contar lo ocurrido, pero que las circunstancias judiciales y el temor a posibles represalias dificultaban que pudieran hablar abiertamente. “Los chicos hubieran querido hablar desde el primer día”, sostuvo.
El productor también se refirió a las críticas que recibió durante años por haber asumido el cuidado de sus nietos tras la muerte de su hija. Según explicó, la tenencia se le otorgó inicialmente por períodos de tres meses, con controles periódicos en los tribunales para evaluar la situación de los menores.
“Ellos no hablaban porque a mí me dieron la tenencia por tres meses. No podían volver a su casa. Hubiera sido un desastre”, recordó. En ese contexto, señaló que el silencio no respondía a una falta de voluntad de denunciar lo sucedido, sino a la necesidad de preservar a los chicos mientras se desarrollaban las actuaciones judiciales.
Uno de los momentos más duros de la entrevista llegó cuando reconstruyó la conversación que mantuvo con Franco. Gustavo contó que le había pedido a su nieto que le explicara qué estaba pasando y que el joven le manifestó su temor a las consecuencias de hablar.
“Si vos hablás con papá y yo te cuento esto, me va a matar”, recordó que le dijo Franco. Luego, según el relato del productor, el adolescente le contó que había recibido una golpiza después de pedir permiso para quedarse una semana en la casa de su abuelo. “Me cagó a trompadas, me desmayó a golpes”, habría confesado el joven.
Yankelevich también relató que Franco presentaba un tic nervioso que hacía que sus ojos se pusieran blancos. Según contó, una médica le explicó que ese síntoma podía estar relacionado con golpes en la cabeza, un episodio que profundizó su preocupación por el estado de sus nietos.
El miedo, aseguró, continuó incluso después de que los hermanos comenzaran a vivir con él. Gustavo recordó que ambos manifestaban temor ante la posibilidad de que su padre apareciera y que Valentín no quería encontrarse con él. “Fran y Valen me decían que si cerraba la puerta aparecía el monstruo”, relató, al describir el impacto que, según su testimonio, dejaron aquellas experiencias.
El productor también destacó el papel de otras personas que conocían la situación y decidieron no hacerla pública en aquel momento. En particular, agradeció a periodistas que, según afirmó, mantuvieron la información en reserva durante años para proteger a los jóvenes.
“Fueron muchos los que salvaron a los chicos”, expresó, y mencionó a los integrantes del programa Intrusos y al periodista Jorge Rial, quienes, según contó, conocían lo ocurrido y respetaron el pedido de silencio.
