Darío Giordano respondió a las acusaciones de sus hijos: «Hice lo que pude»
Mientras Valentín y su abuelo Gustavo Yankelevich expusieron sus testimonios, Giordano rechazó las acusaciones y apeló al antecedente judicial mencionado en su descargo. La controversia, por ahora, permanece atravesada por relatos contrapuestos y por el impacto emocional que sus protagonistas aseguran haber sufrido.

Darío Giordano rompió el silencio tras las denuncias públicas de su hijo Valentín Yankelevich, quien relató presuntos episodios de violencia física y psicológica durante su infancia.
A través de un extenso comunicado, el viudo de Romina Yan rechazó las acusaciones, recordó que fue sobreseído en una causa judicial en 2018 y reconoció que, en medio del duelo por la muerte de la actriz, posiblemente no pudo brindarles a sus hijos el acompañamiento que necesitaban.
La controversia se desató luego de que Valentín, de 23 años, contara públicamente las situaciones de maltrato que aseguró haber atravesado junto a su hermano Franco después del fallecimiento de su madre, ocurrido en septiembre de 2010. Sus declaraciones tuvieron una fuerte repercusión y motivaron que Giordano, alejado de la exposición mediática durante años, decidiera dar a conocer su versión de los hechos.
El descargo fue difundido a través del periodista Ángel de Brito y comenzó con una referencia al impacto que tuvo la muerte de Romina en su vida. “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella”, expresó.
Giordano recordó que tenía 36 años cuando quedó viudo y aseguró que, en medio del dolor, su prioridad fue continuar al lado de sus hijos. Sin embargo, el eje central de su comunicado estuvo puesto en rechazar las acusaciones formuladas por Valentín y en cuestionar la interpretación pública que se está construyendo sobre la historia familiar.
“Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que fue sobreseído en 2018 en una causa vinculada con los hechos mencionados y utilizó ese antecedente judicial como parte de su defensa. También planteó interrogantes sobre la decisión de que sus dos hijos varones se fueran a vivir con Gustavo Yankelevich y Cris Morena, mientras Azul, la menor de los hermanos, permaneció con él.
“Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años”, manifestó, en una referencia a la situación familiar que quedó expuesta tras las recientes declaraciones.
Pese a la dureza de la disputa, Giordano aseguró que no pretende responder públicamente a su hijo ni convertir el conflicto en un enfrentamiento mediático. “No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón”, sostuvo.
Luego agregó una frase que introdujo un reconocimiento sobre las dificultades que atravesó la familia tras la pérdida de la actriz: “Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso”.
El comunicado también incluyó un cuestionamiento a la exposición pública del conflicto. Giordano consideró que existen diferencias de poder entre quienes pueden instalar su versión de los acontecimientos y quienes cuentan con menos recursos para defenderse ante la opinión pública.
“Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia. Otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra. Pero la exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad”, señaló.
Finalmente, el padre de Valentín, Franco y Azul expresó que su principal deseo es preservar la posibilidad de reconstruir los vínculos familiares lejos de las cámaras y las declaraciones cruzadas. Aseguró que no busca imponerse en una discusión pública, sino encontrar un espacio privado para hablar sobre lo sucedido.
La respuesta de Giordano suma una nueva voz a una historia familiar que volvió a quedar bajo la atención pública, marcada por la muerte de Romina Yan, las denuncias de sus hijos y las distintas versiones sobre lo ocurrido durante su infancia.
