26 de septiembre de 2026

Gopinath aseguró que el Gobierno debería permitir una mayor depreciación del peso

El diagnóstico de Gopinath combina reconocimiento y advertencia: admite avances en la estabilización argentina, pero sostiene que todavía existen desequilibrios que podrían quedar expuestos ante una nueva turbulencia externa. El debate sobre el tipo de cambio vuelve, de esta manera, al centro de la discusión económica: cuánto debe intervenir el Gobierno para preservar la estabilidad nominal y cuánto margen debería otorgarle al peso para corregir su valor frente al dólar.

La exsubdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, volvió a poner bajo la lupa la política cambiaria argentina y sostuvo que el Gobierno debería permitir una mayor depreciación del peso y acelerar la acumulación de reservas internacionales.

Sus advertencias llegan en un momento en que el programa económico de Javier Milei busca consolidar la estabilidad y atravesará una nueva prueba política con las elecciones de 2027.

En una entrevista con el economista estadounidense Tyler Cowen, Gopinath planteó que el tipo de cambio debería tener mayor margen de movimiento. A su criterio, el peso argentino necesita “ajustarse más” y debería permitirse una depreciación mayor que la registrada hasta ahora. También cuestionó el ritmo al que el Banco Central viene incorporando divisas: consideró que la acumulación de reservas debería avanzar con mayor velocidad.

El planteo expone uno de los puntos más sensibles del programa económico oficial. Mientras el Gobierno procura sostener el proceso de desinflación y evitar que una corrección cambiaria se traslade rápidamente a los precios, Gopinath advierte que la Argentina necesita fortalecer su posición externa. Su argumento parte de una particularidad de la economía local: la larga historia de episodios de tensión cambiaria hace necesario contar con un mayor respaldo de reservas frente a eventuales períodos de turbulencia financiera.

La economista, actualmente profesora de la Universidad de Harvard, no cuestionó de manera general el rumbo fiscal de Milei. Por el contrario, destacó el compromiso del Presidente con el equilibrio de las cuentas públicas, aunque planteó una incógnita sobre la continuidad política de las reformas.

El interrogante adquiere relevancia de cara a 2027, cuando el mercado deberá evaluar si el programa económico mantiene su orientación más allá del actual ciclo de gobierno.

Gopinath consideró razonable que las decisiones de inversión puedan demorarse ante la proximidad de un proceso electoral. Según explicó, el sector privado puede adoptar una actitud de espera cuando existe incertidumbre acerca de la continuidad de las reformas después de los comicios.

El punto resulta particularmente relevante para la Argentina: el desafío no pasa únicamente por reducir la inflación, sino por conseguir que la estabilización pueda sostenerse mientras se acumulan reservas, se recupera el crédito y se despejan las dudas sobre el financiamiento futuro.

La exfuncionaria del FMI también señaló que la morosidad bancaria constituye otro frente que requiere atención. En particular, planteó la necesidad de avanzar rápidamente hacia mecanismos de resolución de los créditos en mora mediante soluciones de mercado, evitando que el problema termine trasladándose al sistema financiero mediante rescates.

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