Ferraro advirtió sobre posibles irregularidades en el caso Libra y apunta al uso de información privilegiada
El avance de las pericias y la reconstrucción de las comunicaciones entre los involucrados aparecen ahora como piezas centrales para determinar si efectivamente existió un mecanismo de aprovechamiento indebido de información, y si ese eventual circuito contó con conexiones dentro del ámbito político o institucional.

El diputado nacional Maximiliano Ferraro sostuvo que los elementos surgidos en la investigación del caso Libra refuerzan la hipótesis de que existió un manejo anticipado de información sensible que habría beneficiado a determinados actores.
Según planteó, los datos obtenidos tras el análisis del teléfono de Mauricio Novelli abren interrogantes sobre la dinámica con la que se desarrollaron los hechos.
Ferraro afirmó que las pericias informáticas realizadas sobre el dispositivo del empresario contienen información relevante para comprender el funcionamiento de la presunta maniobra. A su entender, el material hallado indicaría que algunos participantes contaban con datos estratégicos antes de que determinadas decisiones o movimientos se hicieran públicos.
El legislador también puso el foco en los vínculos políticos que rodean al caso. En particular, cuestionó la cantidad de encuentros que habrían tenido lugar en la Quinta de Olivos, residencia oficial del presidente argentino. “¿Por qué en 16 oportunidades se habilitaron reuniones allí?”, se preguntó durante una entrevista radial, sugiriendo que esos contactos deberían ser esclarecidos dentro del proceso investigativo.
Desde una perspectiva política, Ferraro interpretó que el conjunto de indicios refuerza la idea de que el episodio no se limitó a un conflicto financiero aislado, sino que podría encuadrarse en una estructura más compleja. Bajo esa lectura, el legislador calificó el funcionamiento del esquema como una posible estafa basada en el acceso diferencial a información clave.
