Fernando Gago, tras sufrir un infarto: «Me dieron una nueva oportunidad»
Fernando Gago volvió a sentarse en el banquillo de Universidad de Chile y, antes de referirse a la derrota por 1-0 ante Unión La Calera en la Copa Chile, dedicó unos instantes a hablar sobre el grave episodio de salud que vivió. «Voy a responder una sola vez para dejar las cosas claras y no seguir hablando de esto», inició el entrenador de 40 años.

El exfutbolista relató que el día del partido contra O’Higgins sintió una molestia que atribuyó a un problema muscular, sin imaginar que se trataba de un infarto. «Jamás pensé que era algo tan serio. Si desde el principio hubiera sabido la gravedad, me habría hecho estudios por la mañana».
Gago confesó que decidió dirigir igualmente porque entendía la relevancia del compromiso, a pesar de que su esposa le insistía para que acudiera al médico: «Elegí estar con el equipo porque tengo muy claro lo que implica esta profesión. El futbolista y el entrenador se pierden momentos familiares, cumpleaños. Era un partido en el que sentía que debía estar. Mi mujer me pidió durante todo el día que me hiciera un chequeo. Le prometí que lo haría después del partido».
Tras finalizar el encuentro, el técnico fue al hospital convencido de que no tenía nada grave. No obstante, el último análisis análisis cambió por completo la situación: «Al terminar el partido, me sentía igual que durante todo el día. Nunca empeoré. En el hospital, los primeros estudios salían bien, pero el último mostró algo malo. Ahí supe que tenía una arteria obstruida».
El entrenador agradeció la rápida atención médica y reconoció que aún le cuesta asimilar lo sucedido: «Estoy agradecido con el médico, con la clínica, con la atención que recibí. Todo fue muy rápido, muy sencillo. Creo que todavía no asimilo lo que pasó. Esa es la verdad». Luego llegó el momento más emotivo de la rueda de prensa: «Pasaron muchas cosas por mi cabeza. Mis hijos, mi esposa, mi familia. Soy joven y tengo una segunda oportunidad para seguir adelante».
Gago explicó que desde el viernes posterior a la intervención comenzó a retomar el contacto con el club de manera gradual y siguió los partidos mediante llamadas con su cuerpo técnico. «Ya empecé a ir un poco al club, a estar más en contacto con el día a día. Seguí los partidos con llamadas telefónicas. Son cosas importantes de la vida que aparecen donde menos las esperaba».
Antes de cerrar el tema de su salud, dejó un momento distendido cuando le preguntaron si cambiaría algunos hábitos: «El té y el café. El café no lo voy a dejar. Con este frío que hace, no hay manera», respondió entre risas.
