Exportaciones de carne en cifras récord, pero el consumo interno sigue en picada
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca revela un aumento histórico en las exportaciones, mientras que el consumo local continúa decreciendo.

En un contexto donde la industria ganadera enfrenta retos tanto internos como externos, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de Argentina ha dado a conocer que, entre enero y septiembre de 2024, las exportaciones de carne han alcanzado su nivel más alto en 57 años.
Esta cifra, equivalente a 2.122 millones de dólares en res con hueso, refleja un espectacular incremento en la demanda internacional, en especial desde mercados clave como Estados Unidos, Chile, Israel, la Unión Europea y China.
Los datos revelan que, del total exportado, el 16% corresponde a cortes enfriados, mientras que el resto son cortes congelados, tanto con como sin hueso. Este último aspecto destaca un cambio en la dinámica de exportación: si en el año anterior se enviaron cortes enfriados a 31 países, en lo que va del año solo se ha sumado un nuevo destino, mientras que los cortes congelados han ampliado su presencia de 31 a 44 mercados.
Además, la faena vacuna ha alcanzado los 10,22 millones de cabezas en los primeros nueve meses de este año. Esta cifra, que supera el promedio de 9,9 millones alcanzado entre 2017 y 2022 (sin considerar el atípico 2023), pone de manifiesto la capacidad de producción del sector. La producción total de carne vacuna se ubicó en 2.336 mil toneladas res con hueso, superando también el promedio del mismo período.
Sin embargo, este panorama alentador en el ámbito de las exportaciones contrasta drásticamente con la caída en el consumo interno. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo interno se ha estimado en aproximadamente 1,646 millones de toneladas equivalente carcasa por habitante en 2024, lo que representa una baja del 11,3% en comparación con el año pasado.
Este descenso en el consumo interno plantea interrogantes sobre el futuro de la industria cárnica argentina. A medida que las exportaciones continúan marcando récords, los productores se encuentran ante el dilema de cómo equilibrar la producción destinada al mercado local con la creciente demanda externa. Los consumidores argentinos, enfrentando dificultades económicas y cambios en sus patrones de consumo, parecen optar por alternativas más económicas, lo que reduce la demanda de carne en el país.
El fenómeno señalado por Ciccra podría estar vinculándose a un cambio más amplio en la estrategia del consumo alimentario en Argentina, donde los precios de la carne se han vuelto cada vez más inaccesibles para un sector importante de la población. La perspectiva de un futuro con un consumo interno menguante y una especialización en la exportación genera un debate en torno a la soberanía alimentaria y la necesidad de políticas que fomenten un balance adecuado entre ambos mercados.
Mientras las cifras de exportación brillan en el horizonte, el reto para la industria cárnica será encontrar maneras de revitalizar el consumo interno, proporcionando opciones que se adapten a la realidad económica de los argentinos. Sin duda, este equilibrio será clave para asegurar la sustentabilidad y el crecimiento del sector en los años venideros.
