19 de mayo de 2026

Evo Morales respaldó las protestas en Bolivia y denunció un avance “neoliberal” con apoyo internacional

Las declaraciones de Morales profundizan el clima de polarización política en Bolivia, en un escenario marcado por protestas sociales, reclamos económicos y fuertes disputas internas dentro del oficialismo y la oposición.

En medio de la creciente tensión política y social que atraviesa Bolivia, el expresidente Evo Morales salió a respaldar las movilizaciones que se multiplican en distintos puntos del país y aseguró que el descontento popular responde al rechazo de un modelo económico que, según afirmó, profundiza la desigualdad y debilita al Estado.

Durante una entrevista radial, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS) definió el escenario actual como una “sublevación” contra las políticas impulsadas por el gobierno de Rodrigo Paz y sostuvo que las medidas de ajuste impactan principalmente sobre los sectores trabajadores, indígenas y pequeños productores.

“Los gobiernos de derecha trasladan el peso de las crisis al pueblo. Los ajustes estructurales terminan destruyendo empresas y golpeando a los sectores más vulnerables”, afirmó Morales, al cuestionar el rumbo económico de la administración boliviana.

Las protestas, que se desarrollan en varias regiones del país, reúnen reclamos de diversos sectores sociales. Docentes reclaman mejoras salariales, transportistas cuestionan la calidad del combustible y organizaciones indígenas amazónicas exigen la derogación de reformas vinculadas a la tierra y la producción. A esto se suma la presión de la Central Obrera Boliviana, que reclama una recomposición salarial superior al incremento dispuesto por el Gobierno a comienzos de año.

Para Morales, el conflicto refleja un deterioro social cada vez más profundo. “Hay familias que tienen acceso a servicios básicos, pero ya no pueden afrontar el costo de las tarifas”, sostuvo, al advertir sobre el impacto económico que atraviesan los sectores populares.

El exmandatario también aprovechó la entrevista para denunciar una supuesta persecución judicial y política en su contra, que —según dijo— comenzó durante la gestión de Luis Arce con el objetivo de impedir su participación política.

“Intentaron vincularme con hechos de corrupción y narcotráfico, pero no encontraron pruebas. Lo que buscan es proscribir a nuestro movimiento”, señaló.

En ese contexto, Morales comparó la situación regional con una nueva etapa de persecución política en América Latina. “Antes el Plan Cóndor era ejecutado por militares; hoy lo hacen jueces y fiscales”, expresó, al mencionar los casos judiciales de otros dirigentes de la región, como Cristina Kirchner y Rafael Correa.

El dirigente indígena también vinculó la crisis boliviana con intereses geopolíticos internacionales y sostuvo que Estados Unidos intenta recuperar influencia en América Latina mediante alianzas con gobiernos conservadores de la región.

Uno de los puntos más polémicos de sus declaraciones estuvo relacionado con una acusación directa hacia el gobierno argentino de Javier Milei. Morales aseguró que existiría un supuesto apoyo logístico y político de la administración argentina a las autoridades bolivianas para contener las protestas sociales.

Según afirmó, habrían llegado al país aviones Hércules con material antidisturbios y recursos destinados a las fuerzas de seguridad. “Las derechas de la región se coordinan para sostener la represión contra los movimientos indígenas y populares”, sostuvo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *